20 de Abril de 2024

El corralón del huachicol

AGENCIA

Desde lejos se observa una mancha de varios colores, parece un cementerio de fierros viejos, pero conforme avanza el helicóptero de la Secretaría de Seguridad Pública de Puebla se ve a detalle. Lo llaman Corralón del Huachicol y lo opera la Procuraduría General de la República (PGR) en el sur de la capital poblana.

Ahí son remitidos todo tipo de vehículos, desde compactos como Chevy hasta tráileres y pipas que han sido asegurados porque fueron utilizados por el crimen organizado en el robo y transporte del hidrocarburo llamado huachicol, porque la gasolina es adulterada.

Hasta este predio de la procuraduría fueron trasladadas las camionetas blindadas que se utilizaron la noche entre el 3 y 4 de mayo en Palmarito Tochapan, por civiles armados que emboscaron y enfrentaron al Ejército, con un saldo de 10 personas fallecidas, entre ellas cuatro soldados.

Datos proporcionados por las autoridades estatales señalan que en total suman mil 228 vehículos recuperados con reporte de robo, todos ligados con la extracción de combustible en los ductos de Petróleos Mexicanos (Pemex).

Según la información de inteligencia, las organizaciones como la de Antonio Martínez El Toñín y la de Roberto de los Santos de Jesús El Bukanas, operan con un grupo de personas que se dedican específicamente al robo de automotores, en particular, en las carreteras que confluyen en los seis municipios que conforman en denominado Triángulo Rojo.

El reporte de las autoridades indica que los vehículos son aún más visibles principalmente en la Central de Abasto, localizada en el municipio de San Salvador Huixocotola, a una distancia de una hora de la capital poblana y en donde los que se van a surtir son despojados de sus camionetas.