Al pie de la letra 31/8/17

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Por Raymundo Jiménez

UV: CONSUMATUM EST

Más de 24 horas antes de que la H. Junta de Gobierno de la Universidad Veracruzana diera a conocer formalmente  la designación a favor de la rectora Sara Ladrón de Guevara para continuar al frente de la UV durante el periodo 2017-2021, de la Rectoría enviaron casualmente un par de invitaciones: una para el IV informe de actividades de Ladrón de Guevara que será este jueves 31 de agosto a las 19:00 horas en la Sala Tlaqná del Campus para la Cultura, las Artes y el Deporte, y otra para la “Toma de protesta del Rector o Rectora” programado para el mismo lugar pero el viernes 1 de septiembre a las 10:30 horas.

La reelección de Ladrón de Guevara no cayó bien en algunos sectores de la comunidad universitaria. El llamado Movimiento Antireelección UV difundió este miércoles por las redes sociales el siguiente comunicado: “La Universidad Veracruzana seguirá bajo el mandato obscuro de una Rectoría que no escucha a los alumnos y que su escucha se centra en los egos de unos cuantos. Hacemos un llamado a la comunidad universitaria a unirse al luto por la UV, pues nuestra universidad, al parecer, seguirá siendo un trapo servil de los intereses de unos pocos y agachada al gobierno. #LutoUV”.

Este desencanto coincide con las opiniones negativas vertidas durante las entrevistas de la Junta de Gobierno con los miembros de la comunidad universitaria. Y es que de acuerdo con las cifras de este órgano colegiado, Ladrón de Guevara obtuvo 905 valoraciones positivas y 190 negativas, mientras que la doctora Rosío Córdova tuvo 76 positivas y solo 4 negativas, y el doctor Jorge Manzo recibió 54 positivas y cero negativas.

¿En qué momento y por qué la Junta de Gobierno decidió reelegir por un periodo más a Ladrón de Guevara, si de acuerdo con su primera evaluación Manzo sumaba 93 puntos de 100, cinco más que doña Sara (88) y 12 arriba de la doctora Córdova (81)? 

No obstante, la novena de notables asegura haber seguido “un proceso totalmente transparente, en el que no sólo convocó a la participación responsable de la comunidad universitaria sino que además dejó constancia de sus actuaciones y sus decisiones, tanto en la fase de la selección de candidatos como en la evaluación de las entrevistas finales que sostuvo con cada uno.”

Quizá su respuesta esté encriptada en esta frase final de su comunicado: “La Junta de gobierno considera que su experiencia, capacidad y competencia resultan idóneas en el entorno en que habrá de desempeñarse.”

¿Será que finalmente no resistieron la supuesta presión ejercida desde Palacio de Gobierno, donde paradójicamente despacha como gobernador el mismo personaje que como secretario de Gobierno fraguó en 1996 la reforma democrática que le dio “autonomía” a la UV, lo que sorprendió hasta a la propia comunidad universitaria?   

Por cierto, otro dato que llamó la atención es que de los 9 miembros de la Junta de Gobierno sólo dos son mujeres: la presidenta Jaqueline del Carmen Jonguitud Zamora y la doctora Elena Ruistrán Portilla, pero curiosamente ninguna votó a favor de Sara. La primera lo hizo en contra y la segunda se abstuvo. ¡Qué falta de solidaridad de género!

AHUED… SE HARTÓ

El empresario Ricardo Ahued fue el “caballito de batalla” del PRI en Xalapa hasta el año 2013, cuando contendió por última vez como candidato a diputado local.

Antes, en 2004, fue postulado a la alcaldía y, en 2009, a la diputación federal. Todas las elecciones las ganó con amplia ventaja, aunque el número de votos obtenidos fue decreciendo de la primera a su tercera elección.

Por su congruencia y honestidad demostradas en su paso por el palacio municipal y en los Congresos local y federal donde se atrevió a desacatar la línea política de su bancada votando en contra de medidas fiscales antipopulares y de otras lesivas decisiones gubernamentales, Ahued fue hasta hace cuatro años un buen activo para el priismo xalapeño. Sin embargo, la marca del partido, por la incongruencia de algunos líderes y corruptos gobernantes, comenzó a pesarles a él y a otros priistas que como candidatos vieron menguar sus preferencias electorales y sucumbir ante el voto de castigo contra el PRI, como le ocurrió al senador Héctor Yunes en la sucesión estatal de 2016, en la que por cierto el candidato priista a la gubernatura trató de apoyarse en la buena imagen del exalcalde y exdiputado capitalino para apuntalar su campaña, pero fue insuficiente.

Por eso Ahued ya no aceptó contender este año para la alcaldía de Xalapa por el PRI. Sabía que su capital político ya no le alcanzaría para vencer a MORENA, partido que se ha vuelto invencible en la capital veracruzana desde la elección federal de 2015.

Es más, sin romper aún del todo con el Revolucionario Institucional, ha anunciado que firmará el Acuerdo por la Unidad, la Prosperidad y el Renacimiento de México al que ha venido convocando el líder y aspirante presidencial de MORENA, Andrés Manuel López Obrador, y que ya han rubricado centenares de destacados empresarios, artistas, deportistas y militantes del PRI, PAN y PRD que no están de acuerdo con el sistema “corrupto”, “totalitario” y “abrasivo” que sigue desmoronando social y económicamente al país, como recién declaró Ahued. 

Sin embargo, la clase gobernante parece no tener la misma percepción; actitud soberbia y autocomplaciente que podría revertírseles en los comicios de 2018 en los que aparte de senadores y diputados serán electos Presidente de la República y gobernadores, entre ellos el de Veracruz. 

Y es que, por ejemplo, al presentar este martes en Palacio Nacional un balance del Acuerdo para el Fortalecimiento Económico y la Protección de la Economía Familiar, suscrito en enero, el presidente Peña Nieto presumió que la economía de las familias mexicanas se ha fortalecido durante este año.

Pero en ese mismo acto, el dirigente nacional de la CTM, Carlos Aceves, hizo un llamado “a los factores de la producción para que nos pongamos a ver, con seriedad, qué va a pasar con los salarios a futuro cercano” y manifestó, además, su preocupación por el ahorro para el retiro de los trabajadores.

“Muchas notas van y vienen, diciendo que hay pérdidas millonarias, minusvalías, como le ponen los señores de la CONSAR, pero que no son más que pérdidas. Sin embargo, vemos utilidades muy importantes en bancos, sobre todo extranjeros, en donde no son minusvalías, son ganancias, de 190 mil millones de pesos”, expuso el líder de la central obrera priista.

Otro caso que está desgastando al PRI es el pretendido “pase automático” del titular de la PGR, Raúl Cervantes, a la nueva Fiscalía General, que rechazan la oposición y centenares de organizaciones civiles contra la impunidad y corrupción por el compadrazgo del procurador con el Presidente.

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