Alma Grande 8/9/18

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A dignificar a legisladores

Por Ángel Álvaro Peña

En México hay que dignificar muchos oficios y profesiones. Se le debe regresar el respeto a los maestros, y estos deben infundir respeto. Se debe regresar el prestigio a los policías, pero estos deben, también, hacerse merecedores de prestigio.

Hay un sector de la población que han desgastado sus excesos, su conducta digna de lugares menos gratos y su honestidad deja mucho que desear. Ese segmento de la población son los diputados, quienes han utilizado el fuero que les otorga su representación como puente para alcanzar la impunidad.

Los representantes populares deben ser reprendidos por los representados, nunca lo han hecho. Habrá que acostumbrarse a denunciar el olvido y la indiferencia tradicionales de los legisladores respecto a sus representados. Pero también debe exigírseles orden y congruencia, no importa que en el pasado la incongruencia haya dominado la forma de legislar en el país. Ahora, el cambio deben mostrarlo, en primer lugar, los legisladores, que deben ser la vanguardia de los tres poderes que regulan el comportamiento político y administrativo de los otros dos poderes.

Cuando la inercia domina la transformación es necesario que haya una voz que surja desde la autoridad con el objetivo de regresar al redil a quienes han extraviado el camino y perdido la brújula. De ahí que el presidente electo, Andrés Manuel López obrador, urgió a legisladores de Morena a no convertir a la Cámara de Diputados y al Senado de la República “en antros”.  Manifestó su deseo por tener un Congreso respetuoso, cordial y con buena imagen.

La llegada a Morena de militantes de otros partidos, ya sea por oportunismo o por convicción, no debe ser causa de enfrentamientos ni de incondicionalidad. La división de poderes está definida con precisión; sin embargo, la posición fuera de serie de algunos legisladores motivó que desde la cabeza de un proyecto común, por el que votaron millones de mexicanos, deba corregirse el rumbo.

Ante esta amalgama de posiciones, los objetivos comunes deben cohesionarse a los legisladores, sean diputados o senadores, pero tampoco se les debe imponer , como ha sido la costumbre en los partidos que ejercen el poder desde la Presidencia de la República, un rebaño de gente que levanta el dedo por consigna para aprobar o rechazar iniciativas de ley o reformas.

Es decir, la bancada mayoritaria de Morena lo primero que debe evitar es el mayoriteo, entendido este como la aplanadora por consignas y sin conciencia de todos los legisladores a un mismo partido.

Ni la unidad incondicional ni riesgos de ruptura, conciencia ante la votación y responsabilidad frente al destino del país.

Argumentó López Obrador que su partido debe evitar fracturas internas, ya que si se hace un uso faccioso de este, se crearían grupos, como el de “Los Chuchos”, en clara referencia a lo que queda del PRD.

Pero las equivocaciones dentro del Congreso mexicano no sólo son pifias de quienes llegaron a Morena recientemente. En los partidos coligados en las elecciones también se mostraron endurecimientos y hasta insultos, como el que sucedió entre el presidente de la Cámara de Diputados, Porfirio Muñoz Ledo y el legislador del PT, Gerardo Fernández Noroña.

Primero, durante el último informe de Peña Nieto, quiso desacreditar al presidente de la Cámara y lo calificó de estar al servicio de Peña Nieto. Llegó a calificarlo de traidor. Después, al iniciarse la LXIV Legislatura, Fernández Noroña intentó hablar cuando no era su turno, no debía tomar la palabra en la sesión plenaria. Muñoz Ledo, investido como máxima autoridad de la cámara, lo ubicó en su lugar y le impuso silencio.

A Fernández Noroña se le olvida que ya no es oposición. Que la mesura y humildad que debe otorgar el poder, debe ser religión en el mundo de la soberbia. Para Noroña el escándalo fue su negocio, atraía reflectores y ganaba puntos en la política. Su radicalismo, que tiene entre sus primeros actos de protagonismo tirarse a los pies del entonces presidente Ernesto Zedillo Ponce de León, debe postergarlo, o simplemente olvidarlo.

Días después, la prudencia y sapiencia de Muñoz Ledo aseguró que la 64 Legislatura será plural y abierta a todas las voces, al tiempo que negó que esta reconciliación pública obedezca al llamado que el presidente electo, Andrés Manuel López Obrador, les hizo este miércoles en el sentido de evitar las estridencias y los espectáculos en el Congreso.  Añadió que están elaborando un nuevo estilo para la Cámara de Diputados más ordenado, más eficaz y de total respeto a la libre opinión.

Señaló y aclaró:  “…no nos regañó, habló enserio de que tenemos que dar ya, la imagen de que somos poder”, subrayó Muñoz Ledo. 

“El llamado que hizo (López Obrador), en cuanto escándalos y eso, iba dirigido a toda la coalición, y también desde luego al partido mayoritario, es más creo que estaba pensando en el partido mayoritario, que se comportaran, que ya habíamos ganado y fuéramos a otra cosa. Su intención fue, y fue claro, que demos paso a la transformación del país, eso requiere iniciativas legislativas” indicó Muñoz Ledo.

La reivindicación de las conductas en los oficios de los mexicanos, debe empezar por entenderse que todos los trabajos son fundamentales para el desarrollo de un nuevo proyecto, además de retomar las atribuciones de cada responsabilidad, porque parece no tener muy contento a López Obrador el entusiasmo desmedido de una bancada que celebra a gritos su mayoría numérica.

Para López Obrador, era necesario establecer distancias y acercamientos, coincidencias y objetivos, de tal manera que llamó a los diputados de Morena a “resistir las tentaciones del poder”, actuar con decoro, que no se les suba el poder, no avasallar a la oposición en el Congreso para no repetir la historia de los partidos mayoritarios, así como terminar con los moches y los privilegios. Todo un reto para quienes tienen frágil las convicciones y muy sólida la avaricia.

PEGA Y CORRE.- Veracruz se ha convertido en los últimos meses en el paredón de los periodistas y el panteón del país. Ahora se encontraron 166 osamentas,  el fiscal de Veracruz, Jorge Winckler Ortiz, dio cuenta de este hallazgo en un lugar en la zona centro de ese estado.

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