- Probar, probar y probar: es la manera más fácil (y divertida) de aprender a catar un vino.
AGENCIAS
CIUDAD DE MÉXICO
Aprender de vinos, como de cualquier otra materia, es algo que puedes plantearte a muy distintos niveles. Si no tienes ni la más remota idea sobre el asunto, posiblemente te conformes con adquirir las nociones suficientes para acertar al pedir un vino en un restaurante o al comprarlo en el súper. Pero puede que seas más ambicioso y quieras alcanzar el rango “pro”, en cuyo caso habrás de invertir más tiempo y esfuerzo en la consecución de tu objetivo.
Está claro que para beber vino no es necesario ser un experto, pero conocerlo en profundidad te ayudará a tener un criterio formado, a distinguir los tipos de vino existentes y calidades y a disfrutar más de la experiencia. Enseguida te damos las pautas para empezar a instruirte en este campo.
Etapa visual: Analiza el corcho; si el vino se corrió y está manchado es una mala señal, especialmente si es un vino de una añada reciente. Se sirve en la copa, pero únicamente unas 2 onzas o 2 dedos para que no se tire al agitar la copa. Los tres principales colores en un vino tinto son rojo granate, rubí y púrpura, todo depende del vino (busca en Google “colores del vino tinto” y úsalo como referencia). Podrás apreciar también si está turbio o limpio. Si detectas defectos como burbujas, ese vino no sirve.
Etapa olfativa: Identifica tu fosa nasal más sensible, haz ejercicios olfativos para identificarlo. A copa parada, sin agitarla, mete bien la nariz, de preferencia inclinado hacia nuestra fosa nasal más sensible. Cierra los ojos y busca aromas malos como acetona, vinagre, humedad, cartón mojado, moho o un aroma raro en general. Si no los encuentras sigue, de lo contrario ese vino no sirve.
Después agita la copa para identificar los aromas y fíjate si te recuerda a frutos rojos o negros y si son frescos o compotados, de ahí buscas frutos similares. También trata de identificar si hay notas especiadas como pimienta y clavo o bien, algunas herbáceas como orégano, menta, romero, etc. Puede que los encuentres y puede que no. No hay regla porque todos tenemos olfatos diferentes, no tengas miedo a decir lo que piensas o lo que estás oliendo, usa la ficha técnica del vino como referencia para que te guíe (busca la ficha técnica y úsala como referencia). Con la práctica irás mejorando; ningún vino huele a uva, algunos vinos son más expresivos que otros y esos serán más fácil de identificar.
Etapa gustativa: Con los ojos cerrados da un pequeño sorbo al vino y pásalo por toda la boca para quitarte cualquier otro sabor. Después da un sorbo más grande y trata de identificar las notas o sabores. Pueden ser diferentes a los que identifiques con la nariz o pueden ser los mismos. ¿Qué es el tanino? Es como el “fuera de lugar” en el fútbol. El tanino hace que la lengua se sienta rasposa, y puede ser de diferentes maneras: ligero, elegante o agresivo, que pareciera que lo puedes masticar. Lo que buscamos es un vino equilibrado que evolucione en la copa.
Elección de vinos: Compra de diferentes varietales, mezclas y países (de preferencia mexicano); tómatelos con quesos y comida, solo así sabrás qué tipo de vino es el que más te gusta. Arma tus clubs de vino, que los guíe alguien que sepa y les pueda estar enseñando. Una buena referencia de libro son los Wine Folly que puedes comprar en Amazon.
Experimenta: Experimenta los vinos con diferentes alimentos: no todos los tintos van con carne, hay unos que armonizan increíble con los mariscos, así como los rosados con carne blanca, etc. Diviértete, pero sobre todo cata y consume los vinos con buena compañía.
A veces, el vocabulario que usan los sommeliers intimida a las personas que quieren aprender a catar un vino. Para describir las notas de un vino se utilizan palabras como sotobosque, alquitrán, torrefactas, clavo, levaduras y más. A mí me gusta ser más sencillo y simplemente hablar de frutos rojos o negros (compotados o no), tipo de hierbas y especias, así como notas a tostados de la barrica o lo que conlleva las notas de la barrica. Inténtalo que no te arrepentirás.