La quejosa, de nombre Sonia, llevó a su hijo a ese nosocomio porque tenía temperatura, además de molestias en la garganta, y la dejaron en la sala de espera por un tiempo considerable, a pesar de que el niño estaba enfermo y debía de ser atendido por el cuadro de enfermedad que presentaba.
Esta no es la primera queja de los derechohabientes que acuden al lugar en busca de servicio médico, y al no mejorar la atención, las autoridades correspondientes deben tomar cartas en el asunto, principalmente el director responsable de la institución de salud.