Roberto Cortez Hernández afirmó que las mal llamadas reformas estructurales están causando grandes perjuicios para el país y focalizó su argumentación en contra de los costos excesivos de los combustibles, dado que esos aumentos han traído como consecuencia, el encarecimiento de los alimentos, citando que el huevo, el frijol, la tortilla, los alimentos básicos tienen precios prohibitivos en tanto que por desgracia, los aumentos salariales no corresponden a la inflación galopante que ya se vive.
Suela, sudor y saliva es lo que hacemos como panistas en esta campaña, argumentó el candidato a la diputación para luego afirmar, que la gente acarreada no necesariamente garantiza el voto. Puede lucir bien un acto donde corporativamente se consigne la presencia del magisterio por ejemplo, pero eso no significa que el profesor, vote por ese candidato. Los profesores son personas de criterio, analizan, sopesan y luego, con base en eso, determinan a quien le darán el voto.
Dijo el candidato que el visitar casa por casa permite un contacto directo con la gente y permite evaluar las necesidades ciudadanas. Es un trabajo extenuante pero necesario, no es lo mismo estar en el estrado como un cómico que constantemente se hace el chistoso, que sudar la gota gorda en colonias polvorientas, olvidadas, con gente que anhela que el candidato no les engañe una y otra vez, que les cumplan y que efectivamente el progreso finalmente se haga presente en tantas y tantas comunidades, de Tuxpan por ejemplo, donde los políticos le deben tanto y tanto a familias que hoy viven de manera muy precaria.