Reconversión hospitalaria  

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 Poza Rica,Ver.

El director general del Instituto Mexicano del Seguro Social (IMSS), Maestro Zoé Robledo, señaló que la reconversión hospitalaria que se realizó para enfrentar la COVID-19 fue un proceso histórico que priorizó brindar una cama de hospitalización a toda persona que lo requiriera.

El titular del Seguro Social destacó que la reconversión en el Instituto estuvo determinada por dos elementos: oferta y demanda, es decir, cuántas personas iban a requerir hospitalización y con qué número de camas con un ventilador se disponía para pacientes graves.

Zoé Robledo afirmó que el Instituto Mexicano del Seguro Social (IMSS) ha sido la piedra angular de la respuesta mexicana frente al COVID-19. “En el cálculo que tenemos al día de hoy, que se sigue construyendo, logramos que se tuvieran cerca de siete mil camas que han servido para atender a pacientes con la enfermedad, y que sin la reconversión no hubiéramos podido contar con estas camas”.

Detalló que este proceso fue un reto, porque el IMSS atiende en sus hospitales cerca de 750 tipos distintos de padecimientos y se tuvo que destinar la mitad de las camas, recursos, equipo y personal para atender una enfermedad que no se conocía.

Destacó que un factor clave en la reconversión y atención de la pandemia fue la contratación de cerca de 39 mil médicos, médicas, enfermeras, enfermeros especialistas, camilleros, y diez mil médicos y enfermeras que antes del COVID se incorporaron al Seguro Social para la estrategia de unidades médicas de tiempo completo.