Urge plan emergente turístico

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*Agonizante la industria turística, no la matará el covid, la matará la falta de políticas públicas para reactivarla: Citlali

Redacción

Tamiahua

Hoy el Secretario de Turismo anuncia que los fines de semana largos “continuarán”, pese a la idea del presidente de la república de suprimirlos del calendario de días festivos, cuya iniciativa puso en jaque a la industria turística hace dos meses y medio. Lo que venía, simplemente, iba a ser catastrófico. Suprimir los fines de semana largo, sería, lo de menos. Qué bueno que el señor Secretario de Turismo ha recapacitado, no hacerlo hubiera sido el tiro de gracia.

La industria turística representa para nuestro país, la tercera actividad más importante para la contribución del producto interno bruto. Hoy ya no la pelea con el petróleo, cuya crisis va a la par que la de la industria turística. Así de dura y en picada libre.

Antes de que los estragos de la pandemia hicieran llegar el confinamiento a nuestro país, se registró en México una fuerte caída del 51.8% en la ocupación hotelera y una baja de 24.3 % del número de asientos de avión programados hacia México desde sus principales mercados. Para fechas del confinamiento, los viajes cancelados superaron el 90% y el 95% en ocupación hotelera. En nuestro país, los principales afectados fueron los destinos de playa, en los que de por sí, desde la llegada de la actual administración, las políticas públicas hicieron que nuestro país, en el primer año cayera del puesto 6 al 11 en llegada de visitantes (internacionales) y nuestro Estado, del 4 al 16 (solo de visitantes nacionales).

El Secretario Torruco declara que serán las empresas turísticas las responsables de llevar a cabo, cada una, por su cuenta, el proceso de reactivación. ¿Cómo podemos decirle eso a los empresarios que están solos y a la deriva? Para hacerlo, es necesario que el aparato público del gobierno, los dote de las mínimas condiciones para ellos. Señor Secretario, esta industria aporta 6 de cada 100 empleos que hay en nuestro país.

Es necesario dimensionar la relevancia que toma la industria turística para nuestro país, para dejar de apoyar a televisoras, a ninis, invirtiendo en PEMEX –como darle una aspirina al que tiene cáncer- y apoyar con contundencia al turismo. Otros países, cuyas economías dependen, en gran medida como la nuestra de esta industria, se desviven en apoyos para este sector. Italia, Francia, Nueva Zelanda y España, va a pagar a la gente para que vaya a sus destinos.

Señor Secretario, el Tren Maya puede esperar, puede esperar a que terminen el proyecto ejecutivo que del monto total del proyecto de inversión. No podemos seguir sumándole millones y millones de pesos a un proyecto que no tiene ni pies ni cabeza. Que atenta contra la naturaleza, que atenta contra los ecosistemas y que atenta contra la cultura.

Veracruz, no se encuentra nada lejos de esto. Quizá está peor que el resto de los estados de la república. De 212 municipios, 57 son con vocación turística antes del nuevo censo que por lo menos, agregará a 20 más. Con una política pública nula para apoyar a este sector ya desde antes de que iniciara esta contingencia, en la que el turismo también representa la tercera actividad económica de nuestro Estado. Solo hemos recibido, mes y medio después de que inicio la contingencia en nuestro país, un protocolo “reacondicionado” para “certificar” que los servicios de hospedaje y alimentos, son proporcionados con todas las medidas de higiene necesarios para evitar la propagación del virus.

Esta semana, la titular de despacho de la Secretaría de Turismo del Estado de Veracruz, reaparece con otro programa también “reacondicionado” que pretende vender bonos de paquetes y servicios turísticos para ser utilizados posterior al levantamiento del confinamiento, un programa que desde el inicio de la contingencia implementaron con éxito Michoacán, Yucatán y CDMX. A Estas alturas de la crisis económica yo me cuestiono ¿quién va a comprar estos bonos si la economía está contraída? Si alguien tiene algunos “ahorros” guardados o algún sueldo seguro, lo último que hará será arriesgar el poco capital ante la incertidumbre que nos acecha esta situación.

Sin que la crisis haya llegado siquiera a las rodillas, la economía de nuestro México ha entrado ya en una fase crítica, de tal manera que, la depresión económica que nos llegará, no nos dará ni siquiera, la oportunidad de tomar aire. La economía está ya, prendida con un solo alfiler, “conectada a respiración artificial”. El petróleo en la peor crisis en muchos años, el turismo devastado y knockeado, y las Pymes, si, esas que representan el 71% de los negocios establecidos en el país, están en picada sin que haya algo que lo detenga. En muy corto plazo, vamos a sufrir la falta de inversión y la tremenda caída de la recaudación, lo que traerá como consecuencia lo inevitable: mayor endeudamiento público. Ha quedado claro que no hay un plan que ponga en su justa dimensión la estrategia a seguir para reactivar esta industria de la que vivimos muchos destinos turísticos del país. Será muy difícil recuperarnos. Cada día que pasa, es un día perdido y los estragos en la sociedad serán de ínfimos daños, en una sociedad de por sí, muy dañada, muy dividida, y que no necesita más mensajes de polarización, todo lo contrario, necesita el momento de unión, ese que, como mexicanos, nos orgullece tanto.

Secretario Torruco y Señora Arbesú, vamos muy tarde, pero sería peor aún, no hacer nada. la industria turística en Veracruz está conectada al respirador artificial. Necesitamos reactivar la economía y necesitamos echar mano ya de las fuerzas nacionales del turismo para echarla a andar. A nosotros no nos va a venir a salvar el turismo extranjero, ellos están muy ocupados tratando de salvar el suyo, de encontrar su propio sustento.

Se requiere de un plan emergente que ponga el valor la regionalización de los productos turísticos para que entre nosotros los mexicanos, nos dediquemos a viajar por nuestro país. Se requiere el consenso y la unión con todos los actores: cámaras, prestadores de servicios, cadenas de hoteles, líneas aéreas, líneas de autobuses, tour operadores, agencias de viajes; todos y cada uno de los miembros de esta cadena. Estoy segura que podemos lograrlo. Podemos lograrlo y esta es nuestra gran oportunidad.

A mí solo me queda recordarles algo: “Nos hemos dedicado a salvar vidas por el COVID19 hoy, mañana tendremos que salvar a la economía, para que las vidas de hoy tengan futuro mañana. Ningún ser humano, como tampoco una economía, puede respirar artificialmente.”

Citlali Medellín Careaga. Presidenta municipal de Tamiahua, Ver.