13 de Agosto de 2022

Alta probabilidad de que Yesenia “N” participara en la ejecución de su familia

*En el multihomicidio de Boca del Rio, se investiga móvil monetario, dado que habría cometido robo y fraude a la empresa de su progenitor

RAFAEL MELÉNDEZ TERÁN

XALAPA

Sin escrúpulos, pero con exceso de saña, crueldad y violencia fue como siete integrantes de la familia Castillo Candela perdieron la vida, aproximadamente a la medianoche del 3 de julio de 2022, en el interior del domicilio ubicado en la calle Úrsulo Galván esquina con la calle  Covarrubias de la colonia Ejido Primero de Mayo Sur de Boca del Río, aparentemente a manos de un solo autor material y con la presunta participación de una integrante de la desgraciada prole: Yesenia “N”, quien fue imputada por el delito de homicidio doloso calificado y a quien se le impuso la medida cautelar de prisión preventiva por lo que dure el proceso de investigación por lo que permanecerá ingresada en El Penalito.

De acuerdo con la investigación realizada por la autoridad jurisdiccional, Yesenia, “Yesi”, como le decían sus familiares, habría dejado ingresar a solo una sola persona al domicilio, que fue la encargada de quitarle la vida al hombre que a ella se la dio: José Luis Castillo Hernández, su padre; María Concepción Candela Barbosa, su madre; así como a su hermana Yuridia y su esposo Mario Alberto González; a su otro hermano, de nombre Oscar y a su esposa, María de la Luz Estrada Holguín y por increíble que parezca, al menor Oscar “V”, hijo de estos últimos.

Todas las víctimas que recibieron un impacto de proyectil, fueron privadas de la vida con una misma arma de fuego calibre 9mm Luger, salvo Yuridia quien se habría ahogado con su propia sangre, tras introducirle 20 centímetros un arma punzo cortante en la garganta.

Se presume que se pudo actuar de manera rápida ya que el predio donde se dio esta tragedia se compone de tres viviendas que se conectan entre sí por un patio, lo que sirvió para que el multihomicidio ocurriera en poco tiempo.

LOS HECHOS

A la misma hora en que una parte de la población de la zona conurbada bailaba y se emborrachaba en la celebración del Paseo del Carnaval 2022, a unos cuantos kilómetros de ahí se perpetraba uno de los casos más sangrientos ocurridos en el seno de una familia, que cimbró a Veracruz y al país y que podría desentrañar una historia de riqueza, de traición, de avaricia y muerte.

La noche del funesto día, Yesenia llegó al domicilio de sus padres, encontrándose con su madre María Concepción, conocida como “mamá Chona”, a la que le pregunta por su padre José Luis, ya que no había visto su camioneta y ya era tarde.

Después de un rato de platicar con ella, escuchó que llegó el señor en su camioneta y en ese momento salió del domicilio por la parte trasera y se dirigió a la casa de su hermana Yuridia, que se ubica dentro del mismo predio.

Estando ahí, su hermana le preguntó a donde iba y ella le comentó que iría a que la inyectaran, por lo que le dijo que no se fuera, que ella lo haría y se dirigió supuestamente a la planta alta a buscar algodón y el alcohol.

Posteriormente ambas caminaron hacia a la puerta para dirigirse a la casa de su otra hermana Yamiler y en ese momento Yesenia abre la puerta del portón de aluminio que da a la calle y deja entrar a cuando menos un sujeto del sexo masculino el cual con un arma punzo cortante le ocasiona a la Yuridia una herida atrás del mentón de 20 centímetros de longitud, así como dos heridas en el tórax.

Las pesquisas dejan ver que posteriormente el sujeto se dirige a la planta alta del domicilio de Yuridia y realiza un disparo en la cabeza en contra de Mario Alberto, esposo de Yuridia, para después descender del segundo piso y se dirige al pasillo que conecta con las otras dos viviendas en donde se encuentra a la mamá de la hoy imputada a la que también fulminó con un disparo en la cabeza.

Sube al segundo pido y da muerte de la misma forma al señor José Luis, con un proyectil que le traspasó la cabeza.

La desgracia no acabó ahí ya que posteriormente se dirige al domicilio de Oscar Castillo y su esposa María de la Luz Estrada, a los que les dio una cobarde muerte sin la menor posibilidad de defenderse, dado que se encontraban durmiendo en esos momentos. Los certeros disparos también fueron en la cabeza.

Y para rematar el autor material realizó un disparo en la cabeza al menor de 15 años de edad, Oscar “V”. 

A seis víctimas se les privó de la vida en el acto, mientras que a Mario Alberto, una herida que a la postre le ocasionara la muerte.

Todo ello ocurrió en al menos media hora, dado que cerca de las 23:15 horas llega al domicilio Airam Camila, hija de Óscar y María de la Luz, quien abre la puerta de su domicilio para sacar a su perrita al baño, percatándose que la puerta de su casa y de la casa de sus abuelos y sus tíos se encontraban abiertas, hecho que le llama la atención, por lo que sube a la planta alta de su domicilio y encuentra a su hermano Óscar tirado en el suelo en un charco de sangre, por lo que se dirige a la habitación de sus padres y los encuentra ya sin vida, por lo que sale corriendo de su domicilio y se dirige al domicilio de su tía Yamiler, a quien le informa de los hechos y dan aviso a la línea de emergencia.

En tanto, casi como acto de Dios, Yesenia “N” fue “perdonada” por el sicario supuestamente por su estado de gravidez por lo que logró esconderse debajo de una camioneta que se encontraba en el patio, eso sí, con celular, bolsa en la mano y sin ser vigilada, mientras el presunto homicida, salió de la misma forma que entró: por la puerta grande.

ANTECEDENTES

La hipótesis detalla que Yesenia “N”, había tenido un grave problema con el jefe de la familia, don José Luis, un prolífico empresario durenguense dedicado al expendio de carne, negocio con el cual había amasado una importante fortuna, pero no lo hacía notar, dado que vivía en una colonia de clase media y sin hacer ostento de gozar de un millonario capital. 

De las cuentas se ocupaba Yesenia, hasta hace un año y medio, cuando su padre se percató de un posible fraude, por lo que le arrebató la gerencia y esto tuvo como resultado un serio alejamiento.

En la indagatoria salió a relucir que incluso Yesenia ocupaba el negocio de las carnicerías para lavar dinero, en complicidad con su pareja.

Además se señala que la hoy imputada tenía una millonaria deuda con su padre, que a la larga se hizo mayúscula y Yesenia no pagaba, lo cual empeoraba la relación.

Todos estos elementos abonaron para que se presumiera la posibilidad de que “Yesi” cooperó en la ejecución del delito al permitir la entrada del autor material del hecho.

Y es que hay que apuntar que para las autoridades judiciales resultó inverosímil que se haya tratado de un grupo armado, dado que por una parte, los vecinos de la zona no alcanzaron a oír ruidos extraños o estruendosos que supusieran la llegada de un grupo armado.

Además de que se logró establecer que todas las víctimas fueron masacradas con la misma arma.

Resulta increíble también que Yesenia resultara ilesa de estos hechos, y más aún que aunado al hecho de que le perdonaran la vida, le permitieran estar sin vigilancia y con el celular en su poder, circunstancias apartadas de la realidad por la naturaleza violenta de los hechos.

Aunque hasta el momento no existe un señalamiento directo en contra de la imputada por el delito de homicidio, lo cierto es que del análisis conjunto que se hace de todos y cada uno de los datos de prueba recabados hasta este momento, se lleva a establecer la altísima probabilidad de que participó en la ejecución de su propia familia al brindar cooperación para la ejecución del delito al autor material.  

Ahora, Yesenia, aun cuando se encuentre embarazada, estará en El Penalito, debido a que, de acuerdo a las consideraciones jurisdiccionales, podría sustraerse de la justicia, tal y como ya se observó al trasladarse a Durango.


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