Empresas “patito” realizan hemodiálisis

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-El Subsecretario de Salud, Arturo Navarrete Escobar y el Director Administrativo de la dependencia, Ricardo Sandoval Aguilar, estarían involucrados

Por Santiago García

Dos empresas de hemodiálisis que carecen de los requisitos que exige la Comisión Federación de Riesgos Sanitarios (COFEPRIS) para operar, brindan su servicio al Sector Salud,  lo que pone en riesgo a pacientes veracruzanos. Ambas también fueron calificadas por COMPRAVER como “no adecuadas”.

Se trata de las empresas GIFYT S.A. de C.V y Grupo ICTZE S.A. de C.V., las cuales ofrecen sus servicios en clínicas ubicadas en la esquina de las calles Revolución y Manuel C. Tello en la ciudad de Xalapa, propiedad del Subsecretario de Salud, Arturo Navarrete.

Si bien, no cuentan con un contrato, pues la propia Dependencia Estatal rechazó sus propuestas en la licitación nacional de mayo del 2015, porque “se presume que dichos licitantes actuaron de mala fe”, empleados sostienen que se mandan algunos pacientes a diálisis como de urgencia, para luego cobrar la factura al mes.

El Director Administrativo de la Dependencia, Ricardo Sandoval Aguilar, habría autorizado este servicio de hemodiálisis con GIFYT y Grupo ICTZE, pasando por alto la mala calificación que tienen en otras instancias.

A pesar que desde el año pasado, el Comité de Adquisiciones de la Secretaría de Salud determinó que las empresas GIFYT S.A. de C.V. y Grupo ICTZE S.A. de C.V., actuaron de mala fe para obtener la Licitación del Servicio subrogado de hemodiálisis y por tanto fueron eliminados de la competencia, en los últimos meses pacientes de la Secretaría de Salud han sido enviados a esas clínicas.

Las citadas empresas son propiedad del Subsecretario Arturo Navarrete y a decir de algunos empleados, quienes han solicitado el anonimato, fueron equipadas con parte de muebles y aparatos de la Secretaría de Salud.

En este hecho, también se encontraría involucrado el Director Administrativo Ricardo Sandoval Aguilar, quien pasó por alto la inhabilitación que otros funcionarios de la Secretaría de Salud aplicaron a dichas empresas, por actuar de manera indebida e ilegal, para verse beneficiadas en las licitaciones, además de que no cumple con todos los requisitos establecidos por la norma oficial mexicana.

LAS DESCALIFICAN POR “TRAMPOSAS”

En mayo del año pasado, el Comité de Adquisiciones de la Secretaría de Salud, resolvió una Licitación Pública Nacional relativa al servicio subrogado integral de hemodiálisis, para diversas unidades hospitalarias pertenecientes a los Servicios de Salud de Veracruz.

Ahí se estableció que la empresa ICTZE S.A. de C.V., no tiene todas las hojas foliadas en el instructivo de uso para hemodializador, ni en el registro sanitario de COFREPRIS, por tanto fue desechada su oferta durante la licitación en ese entonces.

Las empresas ICTZE S.A. de C.V. y GIFYT S.A. de C.V., propiedad del Subsecretario Arturo Navarrete intentaron hacer trampa durante el proceso de licitación, pues los integrantes del Comité de Adquisiciones de la Secretaría de Salud establecieron en el acta del fallo lo siguiente: “se presume que dichos licitantes actuaron de mala fe, al valerse de artificios para inducir al error a este organismo a la hora de recibir y evaluar las propuestas mencionadas, haciéndole cree que el proceso de licitación se llevaba a cabo bajo el principio de libre concurrencia e igualdad, además con su actuar, se advierte que representan un mismo interés al presentar dichos documentos y compartir información deduciéndose que con ello pudieron fijar, reducir, concretar o manipular el precio del servicio licitado”. 

Por estas irregularidades en su momento, el Comité de Adquisiciones de la Secretaría de Salud descalificó a ambas empresas, pero ahora –según refieren trabajadores de la dependencia– se están enviando pacientes a dichas clínicas, cuando no cuentan con el aval de COFEPRIS, para poder brindar un servicio de calidad y sobre todo seguro.