
- Presidente afirma que los programas acaban discriminando injustamente a otros estadunidenses
AGENCIAS
ESTADOS UNIDOS
Las agencias estadounidenses bajo el mando del nuevo presidente Donald Trump presionaban el jueves para implementar sus mandatos de remodelar la burocracia federal, alentando a los trabajadores a denunciar cualquier esfuerzo clandestino para mantener los programas de diversidad y preparándose para cerrar las oficinas dedicadas a tales esfuerzos para la próxima semana.
Trump no ha ocultado su desdén por la extensa fuerza laboral federal y, en particular, por los programas de diversidad, equidad e inclusión, que promueven oportunidades para mujeres, minorías étnicas, personas LGBTQ+ y otros grupos tradicionalmente subrepresentados.
Trump y sus partidarios afirman que los programas de diversidad, equidad e inclusión (DEI) acaban discriminando injustamente a otros estadunidenses y restan importancia a los méritos de los candidatos a la hora de contratar o ascender en un puesto de trabajo.
Los funcionarios que supervisan los programas de DEI en numerosas agencias y departamentos fueron puestos en excedencia el miércoles, y sus oficinas fueron fijadas para el cierre permanente a finales de mes.
Trump, un republicano, ha congelado prácticamente todas las contrataciones federales y firmó un decreto en su primer día en el cargo el lunes que permitiría a su gobierno despedir a voluntad a decenas de miles de funcionarios de carrera, que históricamente han disfrutado de protecciones laborales que los aíslan del partidismo político.
La decisión de Trump de cerrar los programas de diversidad provocó la condena inmediata de los demócratas y los defensores de los derechos civiles, que argumentan que esos esfuerzos son necesarios para abordar el racismo estructural y las desigualdades de larga data.