
-Insta al Gobierno norteamericano a apelar a la detención de familias y niños migrantes, sólo como un último recurso y en casos excepcionales
AGENCIAS
La Comisión Interamericana de Derechos Humanos acusó el jueves a Estados Unidos de violar el derecho a la libertad y el principio de no privación de ésta, por las detenciones automáticas y arbitrarias de familias y menores de edad que llegan a su frontera.
Al difundir un informe sobre la situación de las familias y menores no acompañados y sin documentos en Estados Unidos, la Comisión dijo que la práctica de detención también amenaza los derechos a la protección de la unidad familiar, a estar libre de persecución o tortura y de buscar y recibir asilo.
La CIDH reconoció que la Secretaría de Seguridad Nacional ha procurado reducir la detención de las familias que ya han brindado información inicial sobre sus solicitudes de asilo. Pero instó al Gobierno norteamericano a apelar a la detención, solamente como un último recurso y en casos excepcionales.
La CIDH, un ente adscrito a la Organización de Estados Americanos, emitió su informe un año después de que visitara el Valle de Río Grande, así como Karnes City y San Antonio, Texas, en la frontera Sur de Estados Unidos.
La Patrulla Fronteriza de Estados Unidos aprehendió durante el año fiscal 2014 a 68 mil 541 menores no acompañados y 68 mil 445 familias, lo que representó un aumento de 77 por ciento en el número de menores y de 361 por ciento en la llegada de familias, respecto del año fiscal anterior.
La Jueza Fiscal de Distrito, Dolly M. Gee, falló en agosto que el Gobierno Federal incumplía la prohibición de encarcelar a niños migrantes en instalaciones no autorizadas para albergar a menores, y dio plazo hasta el 23 de octubre para liberarlos.
El Departamento de Seguridad Nacional dijo el mes pasado que estaba adoptando medidas para acatar el fallo, pero que discrepaba con algunos elementos, por lo que apeló la decisión.
La mayoría de los inmigrantes provinieron de Guatemala, Honduras y EL Salvador, mismos que alegaron que huían de la pobreza y violencia en sus países. Muchos aspiraban a refugiarse en Estados Unidos.