20 de Junio de 2021
Director Editorial Lic. Rafael Melendez | Director General - Dr. Rubén Pabello Rojas

Que dicha ser llamado Maestro.

Claudia Viveros

Por desgracia el gremio no acaba de reivindicarse. Hay muchos dentro que le han dado una mala fama. Pero cierto es que, quienes si nos tomamos en serio la estafeta. Cada vez que pisamos un aula, nos entregamos completamente para realizar uno de los trabajos más gratificantes que pueden existir: Ser Maestro.

No es cosa fácil, aunque muchos crean que sí, incluso en esa postura, muchos seudo empresarios, los retacan de actividades que solo los distraen del único deber en el que realmente deben estar enfocados: crear ambientes educativos propicios dentro de su universo aulístico para lograr reales aprendizajes significativos. Pero no, los creemos multitask, en el alarde de que deben “trabajar” y completar bien sus jornadas, y que si tienen alguna hora de “descanso” pues pueden emplearla para ser secretarios, tutores y hasta cobradores o vendedores, cuando pertenecen a una institución privada.

Muchos en su momento al ver la profesión tan desdeñada, han preferido dedicarse a otra cosa para que no se les incluya dentro del grupo, otros, han decidido ostentarla, pero sin entender su importancia y sobrellevándola, porque han tenido la suerte de pertenecer a una familia dedicada a la docencia, porque fueron acreedores a una “plaza” federal o estatal por el pago de algún favor o porque se les ocurrió postular y aventurarse con tal de tener un trabajo “seguro”.

Lo cierto es que muy pocos en verdad han tenido la garra y el coraje de cumplir con la profesión con todo el sacrificio y la entrega que esta merece. Porque no es cosa fácil, todo lo contrario. Crear diariamente una sesión donde se pueda lograr la “magia” de despertar el interés por descubrir, entender, y proponer en el alumno, es una tarea de más de 50 minutos que puede durar una hora pedagógica o una jornada de 8 horas. Es un trabajo de 24/7.

Ser maestro en ninguna parte del mundo nos llevará a acumular riquezas y manejar autos lujosos (a menos que te apellides Gordillo, pero bueno esa es otra historia tenebrosa en la cual no nos vamos a detener hoy). Pero sí logrará, si se hace bien,  trascender, por mucho tiempo en los corazones y vidas a las que se logre tocar, con la motivación y el conocimiento que en ese momento nuestros alumnos necesitaron.

Dicen que en Japón los únicos que no necesitan hacer reverencia al emperador son los Profesores. Pues entienden el gran impacto de su profesión y respetan su gran labor. Ojalá en México y todos los países restantes de este planeta todos los docentes puedan tener la misma consideración, obviamente bien ganada y sustentada. Este año ha sido muy difícil para los que ostentamos la esta labor, pero hemos sacado la casta la mayoría. Y seguiremos, porque sabemos que en nuestras manos esta el futuro. No olvidemos nunca que la mejor enseñanza es el ejemplo.

Feliz día a todos los profes que realmente entienden la profesión. A los apasionados, visionarios y con vocación. A los que vamos dejando huellas. A los comprometidos. A los que sueñan con colaborar para que este mundo sea mejor ayudando a las nuevas generaciones a crecer. Y gracias muchas gracias a todos los que son alumnos, los que completan la fórmula, lo que también hacen la magia al estar y como nos van dejando huellas. Gracias.


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