EN LA MIRA

el

GATELL Y SU VASO MEDIO LLENO,

O MEDIO VACÍO

LUIS CÁRDENAS

“La autoperfección es simple masturbación”

Tyler Durden.

Por aquellos días de estudiante, a Hugo López-Gatell le decían “el Fugo”, era un chavo inquieto, era un chavo de muchas ideas y de muchos conectes, pero su mote nacía en una cualidad que lo hacía distinguirse de todos los demás: el “Fugo” siempre se fugaba de todo lo que tenía que hacer.

Vamos, que lo de Gatell, al parecer, nunca fue la medicina sino, más bien, la grilla, si había una tarea buscaba la forma de entregarla más tarde, si tenía que cumplir con un deber en la carrera pues, como Houdini, le daba escape…. Ser un fugo es, también, ser un artista.

El pasado 21 de julio, el periodista Mario Maldonado documentaba el mote del Doctor Gatell en estas mismas páginas, lo que me hizo pensarlo como uno de esos tantos tipos que retuercen la realidad a su antojo y piensan, siempre, que se saldrán con la suya, que engañarán al mundo entero porque, en su infinito ego, ellos son más inteligentes.

Hace poco más de un año, el 25 de junio de 2019, en plena crisis por el desabasto de medicamentos, tuve la oportunidad de platicar con “el Fugo” para mi noticiario en MVS.

Entonces, el tipo no era tan famoso como lo es hoy pero, eso sí, igual de apañado para las maromas estadísticas: ante la falta de medicamentos, nos respondió que había un 30% de abasto y que pensar en un 70% de desabasto era, entonces, ver el vaso medio vacío cuando estaba medio lleno… Una típica respuesta de un “fugo”.

En 2009, cuando México se debatía en la lucha contra la influenza H1N1, el “Fugo” también hizo gala de su arte, en lugar de realizar pruebas, como le correspondía, le apostó a los otros datos y convirtió en un jolgorio el asunto de la estadística: había muertos que aparecían vivos y vivos que aparecían muertos, había hombres embarazados, había gente sana registrada como enferma y viceversa… Solo que ahí, en esa época neoliberal, no hubo cantinfleo que lo salvara y terminaron sacándolo de la jugada.

El gran “Fugo” se hizo víctima del sistema y su arte maromero ha logrado marear al presidente que sólo aprueba lo que le gusta escuchar: si el presidente no quiere hacerse una prueba de COVID, no pasa nada, se argumenta una fuerza moral ¡y listo!

Si el presidente no quiere usar cubrebocas, no pasa nada, se argumenta que basta y sobra con la sana distancia ¡y listo!

Si el presidente quiere decir que ya domamos la pandemia, no pasa nada, hacemos menos pruebas, medimos de otra forma, confundimos sumar con restar ¡y listo!

Ese “Fugo”, convertido en arlequín de Palacio, no es que antes tuviera un prestigio científico para derrochar, lo que le sobraban eran, más bien, los resquemores y esos valen oro en la época de la 4T.

Al “Fugo” lo corrió Borolas… ¡no se diga, más!

Y ese “Fugo” no ha comprendido lo que significa un “fusible”... Quizá pronto lo aprenda, pero el problema no será ni su muerte política ni el cruel juicio de la historia que pesará sobre sus vaciladas.

El problema son nuestros muertos. ¿Cómo te fugarás de esa, gran “Fugo”?

De Colofón

El presidente dirá que ya vamos creciendo y eso es lo importante, no tomará en cuenta el tamaño de la caída. Tampoco tomará en cuenta a los nuevos 10 millones de pobres en situación extrema, parece que la 4T está apostando al voto de los miserables.