ALMA GRANDE

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El PAN se desmorona

 

Ángel Álvaro Peña

Algo sucede en el PAN que lejos de unirse ante la adversidad de su derrota electoral de 2018, de la cual todavía no se recuperan, ahora quieren golpearse a sí mismos ante la imposibilidad de hacerle daño al contrincante.

Lo que en este momento produce una gran división que puede partir el PAN en dos rebanadas es Felipe Calderón Hinojosa y su esposa Margarita Zavala, quienes quieren regresar a ese partido por petición expresa del líder nacional, Marko Cortés, quien no se ha identificado precisamente por su lucidez ni por su experiencia política.

Para algunos, Felipe y su esposa no son merecedores de ninguna consideración por parte del PAN, y otros, creen que podrían ganar algo de lo mucho perdido, con su postulación a un puesto de elección popular, que tendría que ser en el formato plurinominal, porque ya no está el hombre para campañas exhaustivas y cansadas ni su fama puede llevarlo al triunfo electoral a través de las urnas.

No están lejos en el tiempo los días en los que se salieron del PAN creyendo que podrían ser seguidos por cientos de panistas y miles de mexicanos a una aventura llamada México Libre, cuyos cargos de elección popular los exoneraría de sanciones penales, electorales, civiles, administrativas, que ambos tienen pendientes cuando consideraban que eran dueños de vida y guarderías en el país.

Pero esto no es lo único que divide a los panistas, desde que llegó el actual líder nacional hay panistas que han renunciado por la forma de conducir el partido y llevarlo al abismo.

Sin embargo, hay más causas de esta división que pareciera ser a veces una lucha a muerte, como la que sucede entre los panistas Javier Corral, gobernador panista de Chihuahua y la presidenta municipal de la ciudad de Chihuahua, la panista María Eugenia Campos.

Por su trayectoria y simpatías Maru Campos era la candidata automática de su partido a la gubernatura, siempre y cuando contara con el apoyo del gobernador; sin embargo, este no la quiere por asegurar que ella era operadora del exgobernador César Duarte, amiga de los empresarios del estado, y defensora de sus intereses y con esa idea ha tratado de difundir el lado oscuro de la alcaldesa de la capital chihuahuense.

En la entidad hay quienes quieren a Maru, hay quienes todavía apuestan por Corral y hay los que desprecian a ambos por su actuación en los últimos meses, y prefieren votar por otros candidatos y otro partido. Esto hace que un estado que todavía hace un año parecía ganar en las urnas el PAN, ahora será de cualquier otro partido menos del blanquiazul.

En la Convención Estatal del PAN en Chihuahua, los panistas decidieron no hacer alianzas electorales en esa entidad lo que seguramente les costará muy caro.

El PAN tiene también su guerra interna en Guanajuato, donde el gobernador panista Diego Sinuhé Domínguez, responsabiliza de la muerte violenta de un vendedor de tamales a la presidenta municipal de Celaya, Elvira Paniagua Rodríguez, también panista, mientras que los culpables de este inexplicable homicidio siguen sin castigo.