Lore Ánimas
Que tal mis niños, ¿Cómo están? espero súper bien, todos los que hoy a parecen en esta sección reciban un saludo con mucho cariño.
Ahora que están de vacaciones tienen todo el tiempo del mundo para realizar diferentes actividades, como tuxpeños siéntanse privilegiados de contar con una hermosa y enorme playa, por ello aquí les damos algunos consejos muy importantes para disfrutar un día de esparcimiento con la familia en ese paradisiaco lugar. Tomen nota…
La playa es, sin duda, uno de los mejores campos de juego para un niño, el agua ofrece múltiples posibilidades y la arena resulta la superficie perfecta: blanda, segura e ideal para sacar el cubo y la pala. Además, la playa está llena de materiales gratuitos y muy interesantes para jugar, como caracolas, conchas o piedras pulidas por el mar.
Sin embargo, deben recordar que en la playa siempre hay que tomar una serie de precauciones, especialmente con los más pequeños, para que la jornada playera resulte un éxito.
Proteger a los niños del sol en la playa:
El sol en la playa puede resultar muy fuerte, sobre todo porque la reflexión de los rayos solares crece un 25% debido a la arena, por ello, en la medida de lo posible, conviene evitar la exposición directa de los niños al sol, especialmente en las horas de mayor intensidad, que son entre las 12:00 y las 16:00.
Una buena estrategia consiste en no prolongar la estancia de los niños en la playa más de dos horas. Se puede bajar a la playa temprano, y volver a casa a medio día, para comer y descansar; por la tarde, transcurrido el tiempo necesario tras la comida (entre dos y tres horas) y una vez que la intensidad solar ha bajado, se puede volver a disfrutar de la arena y el mar.
No hay que confiarse de los días nublados, ya que las nubes sólo filtran un 10% de la radiación sola; por ello, aunque el cielo esté cubierto, se deben adoptar las mismas medidas de protección frente al sol que en un día despejado.
Lo mejor es realizar una exposición gradual al sol, tanto niños como adultos, siempre en las horas menos calurosas de la jornada. Diez minutos en el primer día, veinte el segundo y así hasta treinta minutos, permitirán disfrutar de todos los beneficios del sol sin dañar la piel.