
IRIS ROMÁN
TUXPAN
Cada vez es más evidente la cantidad de edificios desocupados en el primer cuadro de la ciudad, muchos de ellos con letreros de “se renta” que permanecen por meses sin respuesta. Se trata en su mayoría de construcciones con varios años de antigüedad que anteriormente funcionaron como oficinas, comercios o despachos, pero que hoy lucen deteriorados y sin actividad.
De acuerdo con testimonios de vecinos y comerciantes de la zona, una de las principales causas es el costo elevado de las rentas, que resulta poco atractivo para quienes desean instalar un negocio en el centro. A ello se suma el deficiente estado de conservación: filtraciones de agua, instalaciones eléctricas dañadas y estructuras con problemas de humedad son comunes en estos inmuebles, lo que obliga a los interesados a invertir grandes sumas en reparaciones.
Esta situación ha ocasionado que varias calles del centro presenten una imagen de abandono, con puertas cerradas y edificios que poco a poco pierden valor. Empresarios locales señalan que, si no se implementan acciones para incentivar la rehabilitación y ocupación de estos espacios, el corazón de Tuxpan seguirá perdiendo dinamismo frente a otras zonas comerciales más modernas y accesibles.
Algunos consideran que sería necesario un acuerdo entre dueños y autoridades municipales para facilitar la renta de los locales a precios accesibles, además de promover programas de rescate y remodelación que devuelvan vida al centro histórico de la ciudad.