
- Empresa implementa un proyecto tecnológico que consiste en un sistema de limpieza e intervención interna de tuberías industriales de gran diámetro
Iris Román
Tuxpan
Un proyecto tecnológico sin precedentes a nivel mundial se desarrolla actualmente en Tuxpan, posicionando al municipio como un punto estratégico para la innovación industrial y la tecnología submarina. Se trata de un sistema de limpieza e intervención interna de tuberías industriales de gran diámetro, desarrollado por la empresa Geomytsa, que elimina por completo el riesgo humano y permite operar sin detener una central eléctrica en funcionamiento.
El proyecto se aplica en una tubería de aproximadamente 3.5 metros de diámetro perteneciente a una central de ciclo combinado ubicada en la zona de Chile Frío, dentro del municipio de Tuxpan. Esta infraestructura, con una longitud cercana a los 890 metros, conduce agua de mar hacia la central y opera bajo condiciones de alto caudal y fuertes corrientes, un entorno considerado de alto riesgo para cualquier intervención humana directa.
La relevancia del desarrollo radica en que la limpieza de esta tubería se realiza sin parar la central, sin utilizar embarcaciones de apoyo y sin la participación de buzos, mediante dispositivos completamente robotizados que operan desde la playa y desde la propia central. Con esta metodología, Geomytsa logra trabajar hasta más de mil metros al interior de la tubería, reduciendo prácticamente a cero el riesgo para las personas.

Durante la entrevista, el directivo de la empresa explicó que introducir personal humano en este tipo de entornos está prácticamente prohibido por normativas de seguridad y por el riesgo extremo que representan las corrientes, la presión y la distancia hasta un punto seguro de salida. En métodos tradicionales, este tipo de trabajos requiere la detención total de la planta y la participación de decenas o incluso cientos de personas especializadas, además de un impacto directo en la producción de energía.
El sistema desarrollado por Geomytsa se basa en tecnología electrohidráulica submarina, que combina motores eléctricos de alta tensión, sistemas hidráulicos de circuito cerrado y sensores submarinos, todos de desarrollo propio. El equipo se controla mediante un sistema centralizado y conectado por cable físico, lo que garantiza seguridad, control total y la posibilidad de recuperación del dispositivo en cualquier escenario. Además, la operación puede realizarse de manera remota desde cualquier parte del mundo.
Uno de los aspectos más innovadores del proyecto es la digitalización completa de la operación. Cada intervención queda registrada mediante video y datos técnicos, permitiendo analizar el estado interno de la tubería y detectar la presencia de bioincrustaciones (fouling), acumulación de arena u otros elementos. Con esta información, sistemas de inteligencia artificial permiten optimizar futuras limpiezas y repetir las operaciones en puntos específicos con mayor precisión y menor tiempo.

Aunque la tecnología electrohidráulica submarina no es nueva, el directivo subrayó que no existe en el mundo otro equipo capaz de limpiar tuberías de estas dimensiones trabajando en contraflujo y bajo corrientes intensas. El dispositivo, que pesa alrededor de cuatro toneladas, es compacto y replegable, y cuenta con un sistema de patas autoimpactantes, una innovación clave que le permite mantenerse estable y avanzar contra el flujo de agua.
El proyecto suma dos años de desarrollo y actualmente se encuentra en su segunda versión, tras la construcción y prueba de múltiples prototipos. Si bien el diseño inicial nació en España, fue en Tuxpan donde el sistema se fabricó, ensambló, probó, corrigió y perfeccionó, con la participación directa de ingenieros, soldadores, operadores y técnicos locales, convirtiéndose en un desarrollo con identidad mexicana y tuxpeña.
Más allá de la limpieza, el sistema permite realizar intervenciones internas como soldaduras, cortes, perforaciones, recuperación de elementos y mantenimiento estructural, como el reemplazo de ánodos de sacrificio que protegen las tuberías contra la corrosión. Esta misma plataforma tecnológica puede adaptarse a otras aplicaciones submarinas, tanto en tuberías como en estructuras externas y sistemas marinos.

El directivo destacó que Tuxpan reúne condiciones clave para el crecimiento de este tipo de desarrollos: ubicación estratégica a nivel global, condiciones de mar ideales para pruebas técnicas, talento humano local comprometido y el interés de empresas y empresarios nacionales e internacionales. Aunque se trata de un mercado especializado, su impacto es altamente significativo al colocar a Tuxpan como origen y punto de prueba de tecnología de vanguardia, algo poco común fuera de los grandes polos industriales del mundo.
Este proyecto representa una punta de lanza para la consolidación de un mercado global de sistemas de intervención submarina, y abre la puerta a que Tuxpan se consolide como un referente emergente en el desarrollo de tecnología industrial avanzada, demostrando que la innovación de clase mundial también puede nacer, crecer y probarse en el norte de Veracruz.
Lo que hoy se desarrolla en Tuxpan no es solo un proyecto técnico ni una solución industrial especializada; es una señal clara de que la innovación de alto nivel también puede tener raíces fuera de los grandes centros tecnológicos del mundo. En una región históricamente asociada a la energía y al mar, hoy nace una tecnología que mira al futuro, reduce riesgos humanos y abre un nuevo horizonte para el desarrollo industrial. Tuxpan deja de ser únicamente un punto de paso o de operación y se convierte en origen, laboratorio y referente de una ingeniería que ya empieza a llamar la atención a nivel global.