La Verdad al Chile 8/2/18

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Por Nina Salguero

No es sorpresiva la renuncia de Juan Pablo Alcántar Alvarado, es cuestión de honorabilidad y dignidad; él viene de un ambiente donde el humanismo, situación que Juan Pablo recalca, y que es el cimiento de Acción Nacional, como Instituto Político y además en el poder; con un gobierno pluripartidista; Alcántar Alvarado enfatiza “La falta en comunicación es un problema grave en la administración que hoy lidera. La falta de entendimiento de lo que verdaderamente es el desarrollo económico, hace difícil e imposible que los grandes proyectos de mejora puedan gestarse en una administración que hoy en día no sólo falla en entender el rol de la administración municipal, sino el rol de esta dirección en general”,  para concluir su oficio de renuncia dice: “ Tampoco puedo poner a disposición de ésta administración mis mayores virtudes ni mi capacidad probada, para producir resultados, puesto que en la implementación y a falta de visión, se perdería la calidad de los mismos”. En dicho oficio de renuncia protege el nombre de su familia; sus padres son gente de bien,  Miguel Alcántar, fue candidato a la alcaldía y su esposa Beatriz Alvarado, fungió como presidenta del CDM PAN Tuxpan; por lo que nobleza obliga.

Las mayores virtudes de Juan Pablo, son quizá el tener una visión del Puerto de Tuxpan, Veracruz, el Puerto Profundo una visión desde el exterior, en la capacidad que como punto estratégico guarda por su ubicación geográfica.

 Acorde al sitio donde realizara su servicio social, si así se le puede decir, codeado con el equipo de Barack Obama y prominentes banqueros de los Estados Unidos, observa desde otro escenario la problemática de Tuxpan, en su papel de ser dos veces ciudad, o una ciudad con  Puerto, cuyo desarrollo económico requiere de mucho conocimiento que él, posee.

Habla de la falta de humanismo y eso es grave, pues el humanismo es una doctrina que exalta los valores humanos y otorga.

Toño Aguilar tiene un reto enorme, me consta que se capacitaron para enfrentar el reto de gobernar, el pluripartidismo es benéfico cuando existe la cohesión, con consensos y disensos, pero en una sola dirección y beneficio para el municipio y sus ciudadanos.

No puedo hablar ni por uno ni por otro, pues su acciones son claras, quizá el problema consiste en que la estructura no está bien definida, pues muchos sirven a dos amos, y “El que a dos amos sirve, con alguno queda mal”.

El decir a tiempo lo que acontece, beneficia más que perjudica a Toño Aguilar, pues el alcalde es un hombre bien intencionado, y con ello tomará medidas pertinentes, muchas renuncias se darán quizá porque aún no se definen bien los sueldos, o por causas diferentes, pero en este específico caso, sólo la cuchara conoce el fondo de la olla, no es tanto la cuestión económica dicen, sino que algo no anda bien, pero además el primer año de gestión sirve y aplica para observar a todos aquellos que puedan como equipo cuidar la imagen de nuestra ciudad y por supuesto del alcalde, que debe estar enterado de cuanto suceda, pues no es un cero a la izquierda.

Manejar de forma apropiada la figura de un mandatario no es “enchílame otra”; se manejó el oficio girado por Alcántar Alvarado como fake news,  pero es cierto, alguien tenía que ponerle el cascabel al gato, en los corrillos de la alcaldía, se dice que hay una persona con nombre japonés, que les hace el Hara-Kiri laboral a quien quiere y los despide sin pagarles, hace y deshace a su antojo...

Pues hasta aquí su amigo el Chile Caballero, esperando que el equipo del alcalde se consolide cual debe de ser.

Cuidado Toño, no pongas la Iglesia en manos de Lutero, quienes ahora renuncian serían las columnas de tu administración, se van quienes no deben irse y se queda quien no debe.

Con afecto El Chile.

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