Luego se refirió al trabajo permanente que se hace en torno al dengue. Dijo que se visitan colonias y localidades con la finalidad de retirar todo aquel objeto que se llene de agua lluvia en los patios, para evitar la proliferación del mosquito. Sentenció que por desgracia hay muchos terrenos baldíos que los propietarios tienen en el abandono y cuya maleza es propicia para la multiplicación de vectores de toda clase.
“Es un hervidero de moscas y mosquitos, pero también hay animales rastreros que causan problemas”, admitió la regidora. Expuso que aparentemente sin dueño, aparecerían; sin embargo, si alguien colocara en esos terrenos un letrero que dijera: se vende. Es necesario que los propietarios de tales lotes los manden a limpiar regularmente, pues luego, otras personas sin escrúpulos los convierten en basureros clandestinos.