- El ataque ocurrido antes de la Cumbre OTAN dejó 14 muertos y 56 heridos
Agencia
Moscú.
La víspera de que comience en Estambul la cumbre de la Organización del Tratado del Atlántico Norte (OTAN), donde tienen previsto reunirse los presidentes de Estados Unidos, Donald Trump, y de Ucrania, Volodymir Zelensky, Rusia lanzó la madrugada de este lunes un nuevo ataque “masivo y combinado” contra Kiev, menos intenso que el anterior, el 2 de julio pasado, pero igual de letal con al menos 14 muertos y 56 heridos.
Rusia disparó, de acuerdo con el reporte matutino de la fuerza aérea ucrania, 68 misiles y 351 drones, de los cuales pudieron derribar 39 y 326 artefactos, respectivamente, pero 29 proyectiles balísticos superaron la red de defensa antiaérea de Ucrania.
Varía, según quien lo diga, dónde impactaron esos misiles. Para Rusia, conforme a un comunicado de su ministerio de Defensa, lo hicieron en la empresa Kiev-71, que produce drones; en la fábrica Burevestnik, también especializada en aparatos aéreos no tripulados; en la empresa Kiev-79, que elabora componentes de misiles; en el astillero Kusnitsa na Ribalskom, que se dedica a reparar los drones marinos; en la fábrica Kiev-1, que elabora componentes para misiles; así como en dos empresas de la industria militar en las afueras de la capital ucrania.
Según el jefe de la administración militar de Kiev, Tymur Tkachenko, los misiles balísticos rusos impactaron de modo directo en zonas residenciales, destruyendo una treintena de edificios multifamiliares. Abundan en Internet las imágenes de casas reducidas a ruinas y videos de rescatistas sacando muertos y heridos por debajo de los escombros.
Para presionar a sus aliados de la OTAN a tomar una pronta decisión, el mandatario de Ucrania, Volodymir Zelensky, los instó a entregar cuanto antes proyectiles para baterías antiaéreas Patriot, las únicas que pueden interceptar misiles balísticos, y a su homólogo estadunidense, Donald Trump, a autorizar que Kiev fabrique esos proyectiles bajo licencia.
Continúan los ataques ucranios: Entretanto, Ucrania continuó atacando refinerías, puertos y otras infraestructuras rusas. Durante la madrugada, según el mando militar ruso, derribó 519 drones en 21 regiones de Rusia.
Entre los sitios más afectados figuran la refinería de Yaroslavl, de la petrolera Lukolil, atacada por enésima vez, y la de Novatek en Ust-Luga, así como dos puertos petroleros de la región de Leningrado, uno también en Ust-Luga y el otro en Vysotsk.
El comandante de las fuerzas de drones de Ucrania, Robert Brovdy, aseguró en redes haber destruido en el ataque nocturno 16 centros de distribución de la red eléctrica de Crimea, lo cual, según él, dejó toda la península a oscuras durante varias horas, hasta que los servicios de emergencia lograron restablecer parcialmente el suministro en Simferopol, Sevastopol y Feodosia.