Economía cotidiana 19/4/17

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La captura de Javier Duarte  

Por Julio Cesar Vega Olivares 

La detención de Javier Duarte, exgobernador del Estado de Veracruz, ha sido de larga espera; la forma en que huyó de la justicia fue una mancha para las autoridades encargadas de capturarlo, primero supuestamente se les escapó cuando deberían tenerlo vigilado y segundo, no lo encontraban. 

Todo esto es un tema que sigue manteniendo un debate abierto ahora en relación a las condiciones en que fue detenido, esto debido a la forma rápida y sin precauciones del viaje de sus familiares políticos y de sus hijos, lo cual lo hicieron sin cubrir su identidad ni su destino tal y como era de esperarse para mantener la ubicación de Duarte bajo cuidado, lo cual nos dice que ellos ya sabían de qué se trataba, por ello hay quien opina que esta supuesta captura tiene tintes políticos y hasta electorales, además que se realizó en forma concertada. 

La PGR por su parte aclara que Javier Duarte no se entregó, asimismo se ponen las medallas señalando que su detención fue resultado de un operativo de inteligencia, y que ya estaba ubicado desde antes de que saliera su familia hacia Guatemala, pero también se comentó que fue derivado de esta visita familiar que fue posible ubicarlo, dos versiones distintas de lo mismo y algo que no encaja bien.

Lo que sí resulta inevitable es la politización de la captura de Duarte, puesto que algunos gobiernos y partidos políticos fijaron sus posiciones y su bandera. 

El Presidente de la República, Enrique Peña Nieto, señaló que las capturas del exgobernador de Veracruz y de Tomás Yarrington, son un mensaje contra la impunidad que, quienes quebranten la Ley deberán responder por sus actos, y que independientemente de lo que determine el poder judicial, estas detenciones son un mensaje firme y contundente del estado mexicano contra la arbitrariedad.

Delfina Gómez, candidata de Morena al gobierno del Estado de México, expresó que la captura de Duarte demuestra la inmoralidad del PRI; asimismo Andrés Manuel López Obrador indicó que Duarte es un chivo expiatorio y su captura una simulación 

Por su parte, el Gobernador de Veracruz, Miguel Ángel Yunes Linares, ha sido artífice de esta lucha contra la corrupción en la entidad, además fue más allá y pidió se recupere todo el dinero robado por la anterior administración y se devuelva a los veracruzanos.

La senadora Dolores Padierna del PRD, con gran tino afirmó que era preciso haberle imputado a Duarte acusaciones por acción u omisión, o siquiera por ejercicio indebido del servicio público por las decenas de desaparecidos durante su gobierno, además por los periodistas asesinados abusivamente ante las acusaciones de la PGR que son una mini denuncia, puesto que la Ley de extradición firmada con Guatemala establece que, la persona entregada de conformidad con este tratado, no podrá ser detenida, juzgada o sancionada en el territorio de la parte requirente, es decir, México.

Lo anterior quiere decir que, sólo por los delitos imputados en Guatemala podrán ser juzgados en México, por lo que sí entra el sospechosísmo; pero el fondo de todo esto, es que el problema de la corrupción subsiste, ya que la situación no se acaba simplemente encarcelando a Javier Duarte o a Tomás Yarrington, ya que las condiciones dadas en México y las leyes que permiten a un servidor público de cualquier nivel enriquecerse escandalosamente y con toda impunidad, están aún vigentes en el país y, para acabar con esto, es  necesario un nuevo marco legal que prevenga, evite y castigue con toda firmeza, estas conductas. El problema es quién lo va a hacer, puesto que los que deben hacerlo son los que disfrutan las mieles de la corrupción.

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