La Verdad al Chile 13/11/17

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Por Nina Salguero

Entre las noticias que me encontré en mi hemeroteca hubo una que me causó sorpresa, habla de nuestro país, como destino turístico y no es un artículo reciente, es del siglo pasado y se enfoca que, para que México como país, debe mejorar la infraestructura carretera, “la mejor carretera de México, es la peor en los Estados Unidos”.

Mencionaron unos turistas gringos...los caminos romanos de acuerdo al dato histórico proporcionado por la Pontificia Universidad Javeriana, quien aporta a nuestra cultura un dato muy importante  “Los  romanos usaron una tecnología excepcional en construcción de caminos pavimentados, más altos en el centro que a los lados para que el agua rodara con alcantarillas en las vueltas para drenaje...pero el más increíble logro de ingeniería, es que llevaban cuatro capas de materiales, la de más arriba era el pavimento de duras piedras  lisa, concreto y  piedritas de cemento”,  las obras que realizaron los arquitectos e ingenieros porfirianos, al igual que las construidas por los ingenieros romanos, perduran a través del tiempo y no como tantas obras que se realizaron en el pasado donde al construir las carreteras federales parecía que le embarraban mantequilla a un bolillo,  las obras de relumbrón duraban lo mismo que un suspiro, a las primeras lluvias la falta de previsión y estudio del terreno suelos,  hacían que los socavones fueran el pan nuestro de cada día y los baches fueran parte del paisaje cotidiano.

Tanto en la época de los romanos como en la porfiriana, las obras fueron hechas a conciencia, por lo menos en la actualidad, en Roma, los caminos construidos con la tecnología del imperio fue literalmente maravillosa; al grado que  los ingenieros en la actualidad,  no  buscaron rutas alternas, sino que cubrieron los caminos antiguos con asfalto pues la calidad de la obra a través de los siglos,  incluidos los puentes,  siguen funcionando. En México, nos han dado atole con el dedo, a pesar de los enemigos de Porfirio Díaz, muchas obras continúan de pie; justificar  presupuesto y construir una y otra vez, es darle en toda la mami a una ciudad, la eterna pesadilla  en Tuxpan, es que cada vez que llega un alcalde remodela el Boulevard, que es la palabra correcta,  pues Malecón se denomina al que está a orillas del mar, aunque existen algunos turistas que le denominan al boulevard  “ La Calzada”, los miradores que construyó Oscar Octavio Greer, eran la delicia de los turistas, pues cumplían una función múltiple, era el equivalente al día de campo, a la ruta de los enamorados, el sitio preferido de los amantes de la lectura, de los amantes de la fotografía, en fin...afortunadamente la vigilancia y supervisión de la obra que se realiza en Tuxpan, denominada Libramiento... está realizada acorde a los requerimientos y la tecnología acorde para el tránsito pesado, pues sería una verdadera lástima que esa ruta necesaria en calidad e infraestructura, que se presume la construye una empresa  responsable, al cabo de poco tiempo estuviera deteriorada, por lo que la presencia de Julen Rementería, es necesaria para estar al tanto y echarle un ojito, para tener incremento en el  turismo, lo primero es la infraestructura carretera.

CADA VEZ NOS VOLVEMOS MÁS INDIFERENTES

Hubo solidaridad durante el terremoto, sí, desde luego que la hubo, la gente se conmovió hasta el tuétano, la comunidad internacional respondió a la tragedia del último sismo, el p.p. Mes de septiembre, pero luego se nos pasa esa sensación de solidaridad, volvemos a ser los mismos egoístas de antes, poca gente se siente feliz al hacer el bien;  lo dijo un joven meditabundo “ El mundo merece ser destruido” quizá porque debido a lo que parece ser la ausencia total de caridad, un vídeo que circula por las redes muestra a un hombre joven herido que cae dentro de un negocio, la dueña o encargada, en vez de llamar a la Cruz Roja, le dice a la persona que se debate entre la vida y la muerte: “ Jálese para allá, váyase arrimando para allá, vaya arrempujándose”  es una verdadera lástima y causa preocupación  ver cómo responde el ser humano, ante situaciones como ésta... de acuerdo a un artículo de BBC Mundo  estas personas padecen  Alextimia, es no tener la capacidad de expresar alegría, tristeza o amor,  es la rara condición de vivir sin sentir emociones.

Desde que existen otras definiciones acordes, a ésta mujer que de plano o no tiene valores humanos, o de plano no tiene progenitora; pues la compasión hacia un ser en desgracia es un don, el de la Caridad; y si como ciudadanos no tenemos el mínimo de respeto hacia otro ser humano, sea lo que fuere y quien fuere ya estamos mal.

“Una sociedad permisiva es una sociedad culpable”, lo mencionó el Tercer Obispo de Tuxpan, Luis Gabriel Cuara Méndez, + No hay más vuelta de hoja.

Mis queridos lectores: Buen inicio de semana... Por cierto...no tendrán Alextimia, algunos que se dedican a la política?

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