
Frecuentemente he escuchado distintas voces, tanto gubernamentales como particulares, en el sentido de que Tuxpan es un destino turístico, y que la afluencia de visitantes que vienen a esta ciudad con motivos de recreo, se incrementará notablemente debido de la autopista que se acaba de inaugurar y que ha acortado las distancias entre este Puerto y algunas ciudades como Puebla, Pachuca, Tulancingo, Toluca y desde luego, con el Valle de México en donde reside la población más numerosa de todo el país, como es la ciudad de México y toda su zona conurbada.
La afirmación anterior es desde luego, muy cierta porque debido a ese llamado corredor, las playas de Tuxpan son las más cercanas, son las más accesibles, para todos los habitantes de esas extensas regiones. Ahora bien, aquí cabe preguntar: ¿Tiene Tuxpan vocación turística, como la tienen otros destinos de playa de la República, como Los Cabos, Puerto Vallarta, la llamada Riviera Nayarita, Acapulco, Huatulco, Cancún o Cozumel? ¿Qué atributos debe tener un Puerto con vocación turística?
Creemos que en primer lugar cuenta el clima. Un Puerto con vocación turística debe tener un clima estable la mayor parte del año; la gente que visita con fines de recreo un lugar de playa, espera que el clima favorezca su estancia; que el turista cuando llegue, se encuentre con la certeza de que podrá ir a la playa a divertirse y gozar del mar y del sol.
En segundo lugar, que los habitantes de la ciudad se dediquen en una alta proporción a actividades relacionadas directamente con el turismo.
En tercer lugar, que el visitante cuente con servicios turísticos, tales como: hoteles, restaurantes, discotecas, bares, buenas instalaciones a la orilla de la playa, paseos, playas limpias y buenas vías de acceso a ellas y sobre todo: personas que presten servicios con habilidades especiales, para hacer agradable la estancia del turista y todo ello, de buena calidad.
Vamos en primer lugar, a hablar del clima de Tuxpan. Este puerto tiene un clima más o menos estable los meses de abril a septiembre es decir, durante seis meses del año; en los otros seis meses, de octubre a marzo, las lluvias, los nortes, el frío y consecuentemente, un mar picado, con agua fría, hacen muy difícil para los turistas, su estancia en la ciudad. Tenemos sólo la mitad del año para las personas que llegan a nuestra ciudad con fines propiamente turísticos, ya que los otros seis, son de difícil, muy difícil estancia para los que vienen en busca de la playa. Es frecuente que esos turistas que llegan cuando el clima es desfavorable, permanezcan en su hotel, o visiten la ciudad por no poder estar en el mar o al menos, permanecer en la playa. También es muy frecuente que esos desafortunados adelanten su regreso a sus lugares de origen, decepcionados por un paseo frustrado.
En síntesis, la temporada turística es de sólo seis meses. Los otros seis, son inadecuados para la realización de esta actividad.
En segundo lugar, los residentes de la ciudad que se dedican a actividades vinculadas directamente con el turismo, son en una muy baja proporción. En otros lugares de playa de la República, como Acapulco, Los Cabos, Huatulco o Cancún, un porcentaje muy elevado, que se aproxima a un 70 u 80%, realiza actividades vinculadas directamente con el turismo. Se puede afirmar sin temor a ser exagerados que acaso un 10% de los residentes de Tuxpan, se encuentran directamente relacionados con las actividades turísticas. El otro 90% realizan actividades diferentes, ya sean éstas, agrícolas, ganaderas, industriales, comerciales y académicas que no guardan ninguna relación estrecha con el turismo.
Puedo afirmar que durante siglos los habitantes de Tuxpan han vivido dándole la espalda al mar. Personalmente conozco a residentes de la ciudad que tienen diez o más años de no visitar la playa, en tanto que otro elevando porcentaje de personas van a la playa sólo en Semana Santa cuando para ellos, es más incómoda su visita, debido al alud de personas que provenientes de otras ciudades y pueblos llegan al Puerto con el propósito exclusivo de acudir a la playa y lo hacen sólo por una especie de contagio colectivo: Si otros vienen desde lejos a visitar la playa, creo que yo también debo hacerlo. Salvo verdaderas excepciones, los residentes de Tuxpan no tienen el hábito de visitar la playa por el placer exclusivo de meterse al mar. Lo hacen esporádicamente y otras personas, NO LO HACEN NUNCA.
En tercer lugar, las instalaciones que directamente prestan servicios turísticos, son escasas y algunas de ellas, de no muy buena calidad: En efecto, el turismo, fuera de la playa, no cuenta con atractivos para divertirse; son escasos, muy escasos lo bares y restaurantes con espectáculos artísticos o para bailar; los lugares de atracción, como paseos por el río o por los esteros que circundan a la ciudad, son prácticamente inexistentes; no hay en la playa ningún parque recreativo, y casi no existen prestadores de servicios que ofrezcan al turismo actividades recreativas.
La vía de acceso a la playa, es sólo una: por el Boulevard; no existe otro camino en consecuencia, en temporadas de mucha afluencia turística, se forman largas filas para pretender llegar hasta la orilla del mar. Ya estando en la playa, después de pasar por varios inconvenientes y dificultades, el turista se encuentra con un monopolio: el de los llamados palaperos, que son verdaderamente los dueños de la playa y que le ofrecen una sombrilla vieja o mal construida y sillas de plástico, a las que se les puede raspar la mugre, a precios realmente desproporcionados, en relación con la calidad del servicio. Existen muy pocos lugares de estacionamiento cerca de la playa, y consecuentemente los turistas arriban hasta ella con sus vehículos, pero tienen que enfrentar precios también elevados por un lugar de estacionamiento e inclusive, se les obliga a aceptar el alquiler de una palapa, o no puede estacionar dicho vehículo. Playas sucias, llenas generalmente de basura y con un alud de vendedores ambulantes, son otros de los atractivos que ofrecemos, y de ahí puedo afirmar que nos falta abundante vocación turística. Carecemos de ella, pero todos juntos la podemos crear, si nos proponemos hacer de Tuxpan verdaderamente un buen destino de playa en esos seis meses de buen clima.