Elio Masferrer Kan
Las grandes maniobras de Francisco
Colaboración Especial
Para entender la Iglesia Católica, debemos comprender que puede jugar varias partidas de ajedrez en el mismo tablero.
La reconciliación de los Presidentes Barack Obama y Raúl Castro sacudió al mundo. Pasados 54 años de ataques, Obama llegó a la conclusión que la política norteamericana había fracasado. Agradecieron a Canadá y a la Santa Sede su apoyo en las negociaciones. Entre ambos aparecía un actor significativo: Francisco.
Cómo impacta en Estados Unidos: los republicanos protestantes y presbiterianos, con la derecha cristiana, el Tea Party y los católicos de Teología de la Prosperidad confrontados con los demócratas, quienes unen grupos con menos ingresos y religiosos con discurso social: metodistas, bautistas y católicos progresistas. Los cubanoamericanos son católicos, pero votan republicano, hay un relevo generacional: los más jóvenes no están interesados en Cuba, y a diferencia de sus padres no les interesa la política cubana. En términos migratorios, los cubanos tienen residencia si pisan territorio americano; los hispanos serán deportados.
El golpe a los cubanoamericanos es fuerte, aunque apoyado por los jóvenes. Obama no pierde votos, gana; los “viejos” cubanos nunca votarían demócrata y no les interesa la reforma migratoria. El seguro de salud propuesto por Obama respalda a las minorías, que tienen habitualmente empleos muy inestables y mal remunerados que les impiden tener seguros adecuados para el retiro.
Los católicos republicanos consiguieron que varias congregaciones católicas conservadoras cuestionaran judicialmente el Programa de Salud e impulsaron una investigación para deslegitimar a los sectores progresistas de las monjas católicas. Esto lo lograron por sus contactos con los sectores corruptos de la Curia Romana, dicha investigación trascendió el pontificado de Benedicto XVI y Francisco lo “echó abajo”. Sintetizando, ganan tanto Obama, quien se asegura el voto de los hispanos, los cubanos de Miami jóvenes y los católicos medios y pobres para las próximas elecciones (2016).
En Cuba, Francisco posiciona a los católicos. La Iglesia cubana (1959), con curas españoles y franquistas, fue contrarrevolucionaria. En 1985 Fidel Castro se asumió católico, educado por los jesuitas, y amigo de la Teología de la Liberación. En 1992 la Constitución cubana definió el Estado laico. Los protestantes cubanos son “revolucionarios” y acuerdan con el Partido Comunista. Francisco se sacudió el mote de “contra” y se deslindó del clero conservador de Miami.
En el ámbito internacional la revolución cubana tiene prestigio, no tanto porque acuerden con el comunismo ni los métodos cubanos, sino debido a su confrontación con el “Imperio”, el gran opresor para muchos latinoamericanos, aliado con las peores causas, una serie de golpes de Estado respaldados y gestionados por Estados Unidos. No en vano el Che Guevara es un punto de referencia de las utopías latinoamericanas y mundiales.
Así, Francisco “hace olvidar” a Juan Pablo II respaldando a la “contra”, regañando a Ernesto Cardenal en Nicaragua y su silencio ante el asesinato de obispos progresistas de América Latina, eliminando los polos este-oeste de la Guerra Fría, que Obama enterró.
¿Qué sigue?, la entrevista del católico John Kerry, el secretario de Estado, con su homólogo Pietro Parolin, hace ver que esto empieza: Estados Unidos y la Santa Sede tienen intereses comunes. En Ucrania los aliados de la OTAN son greco-católicos que responden a Francisco. Las buenas relaciones de Francisco con Putin podrían asignarle una mediación.
En el área humanitaria es el cierre de la cárcel de Guantánamo. En un ambiente de distensión. Francisco mediaría con países latinoamericanos para que recibieran presos como Mujica en Uruguay, ante los países confrontados con Estados Unidos: las “nuevas izquierdas” gobernantes (Brasil, Argentina, Chile, Ecuador). El cierre de Guantánamo beneficiaría políticamente a los demócratas debilitando a los republicanos con su impopular guerra en Irak y Afganistán.
Muchos ganan, ¿quiénes pierden?: los católicos conservadores de Teología de la Prosperidad que descalifican a Francisco. Cobijados por los sectores corruptos de la Curia Romana y grandes empresarios católicos con negocios turbios y cuentas en el banco vaticano, eludían impuestos y lavaban dinero; están indignados con Francisco.
Investigador de la ENAH-INAH.