
En un país donde el trabajo ha sido, históricamente, sinónimo de sacrificio excesivo y derechos postergados, las recientes y permanentes iniciativas impulsadas por el Partido del Trabajo representan un punto de inflexión en la defensa efectiva de la dignidad de las y los trabajadores mexicanos.
No se trata de reformas aisladas, sino de una visión integral de justicia laboral que coloca a la persona en el centro de la política pública.
La denominada “Ley Silla”, humaniza las condiciones laborales, porque parte de una premisa elemental pero largamente ignorada, como lo es “el trabajar no debe implicar el deterioro físico de la persona”; con esta reforma el Partido del Trabajo obligó a los empleadores a proporcionar sillas con respaldo y permitir pausas sentadas durante la jornada laboral, esto NO es un privilegio, es un derecho mínimo de salud ocupacional.
Esta reforma, aplicable a empresas del sector privado, desde tiendas de conveniencia hasta los llamados “call centers”, hoteles y restaurantes, reconoce que permanecer de pie durante largas jornadas genera daños comprobados a la salud. Podría pensarse que esta es una medida sencilla; sin embargo, es profundamente transformadora, que demuestra sensibilidad social y coherencia con los estándares modernos de trabajo digno.
La regulación del conocido “outsourcing”, por parte de la reforma promovida por el PT, se realizó teniendo como principio elemental evitar que siguiera habiendo abusos por los monopolios de las empresas que prestaban ese servicio. “La subcontratación” fue utilizada durante años como un mecanismo para evadir obligaciones laborales y de seguridad social.
Regular este esquema no significa frenar la productividad, sino más bien, cerrar la puerta a la inestabilidad e inseguridad laboral; la protección de derechos como la antigüedad, el reparto de utilidades, la seguridad social y la estabilidad laboral es indispensable para garantizar empleo decente y formal. En este sentido, la propuesta del PT fortalece el Estado de Derecho laboral y devuelve a la Ley Federal del Trabajo, su supremacía, como norma rectora, principal y efectiva de las relaciones laborales en México; por encima de esquemas, simulaciones o figuras contractuales que en los hechos la habían desplazado.
Otra de las reformas de trascendencia del Partido del Trabajo lo es aquella que ha generado “Vacaciones dignas”; es decir, el derecho al descanso como derecho humano; esta reforma que amplía el mínimo de vacaciones de 6 a 12 días de descanso, desde el primer año de trabajo constituye uno de los avances más significativos en décadas.
DESCANSAR NO ES UN LUJO, es una condición necesaria para la salud física, mental y emocional de las personas trabajadoras.
El esquema progresivo previsto en la Ley Federal del Trabajo, vigente desde enero de 2023, garantiza que el descanso crezca conforme a la antigüedad, armonizando la vida laboral con la familiar.
Esta medida coloca a México en una ruta más justa y humana, acorde con el reconocimiento del descanso como un derecho humano laboral.
Por último la reforma estandarte de promoción del Partido del Trabajo, que reducirá la jornada laboral de 48 a 40 horas laborales a la semana con dos días de descanso, es una reforma histórica y necesaria; representa un cambio estructural impostergable. Mi respaldo a esta iniciativa es pleno y absoluto, no sólo por su viabilidad jurídica y constitucional, sino porque responde a una necesidad social urgente.
Esta reforma encuentra sustento en el artículo 1º de la Constitución Política de los Estados Unidos Mexicanos, bajo el principio “pro persona”, y en el Convenio 47 de la Organización Internacional del Trabajo, que desde 1935 recomienda la jornada de 40 horas semanales.
Además, su implementación ha demostrado beneficios reales en productividad, salud, igualdad de género y cohesión social en países como Chile, Colombia, Brasil y diversas naciones de la Unión Europea.
Reducir la jornada laboral NO debilita la economía, dignifica el trabajo, fortalece la vida familiar y comunitaria, y coloca a México a la altura de los estándares internacionales en derechos laborales.
Las reformas laborales impulsadas por el Partido del Trabajo reflejan una sensibilidad social auténtica y una visión de futuro. No se trata de concesiones, sino de derechos progresivos que amplían la protección de la clase trabajadora y consolidan un modelo de desarrollo más justo.
Desde una perspectiva técnica, jurídica y humana, estas iniciativas no sólo son viables, SON OBLIGADAS para cumplir con el mandato constitucional de progresividad en derechos humanos laborales. Respaldarlas es respaldar un México más equitativo, más productivo y, sobre todo, más humano.
DRA. MARIA ANTONIETA VERA HERNANDEZ
Secretaria Estatal de la Mujer – CONAMEX
Delegación Estatal Veracruz