-Cuba, hermano de Tuxpan
Por Nancy Jácome
El Museo México-Cuba es un paso obligado para todo cubano, pero no precisamente para todo mexicano, o en nuestro caso, tuxpeño; poco a poco he ido investigando más sobre Tuxpan y, como diaría mi amigo Gabriel Cruz, un día Tuxpan estuvo repleto de extranjeros.
Esta parte es la que se nos olvida y con el paso del tiempo se han olvidado muchas cosas y se han convertido otras en leyendas. Casualmente ahora todos los tuxpeños conocieron a Fidel Castro, pero de acuerdo a los encargados del Museo México-Cuba, muchas de estas coincidencias son en su mayor parte leyendas, pues pocas han sido comprobadas.
Efectivamente, Fidel Castro entabló conversación con tuxpeños, pero tampoco era como que caminara por la calle, muy quitado de la pena. Pues no olvidemos que estaba preparando una revolución.
Con la visita del Embajador de Cuba en México, Dagoberto Rodríguez Barrera, este museo vuelve a tomar relevancia. Sin embargo, pocos tuxpeños aprovechan la oportunidad de visitar esta instalación, cuando cientos de cubanos quisieran conocer el origen de su historia más reciente.
El museo en sí encierra dos historias, tanto la de Cuba, como de la casa que se convirtió en Museo. Platicando con la encargada del recinto, ésta me platicó que el dueño del famoso Yate Granma solía poner su embarcación a mitad del río y dormir ahí, pero una noche fue asaltado. Fue entonces cuando se propuso vender uno de los navíos que tenía, “El Granma”, y la casa donde vivía.
Fue ahí cuando comenzó la travesía de la casa, del yate y de la historia que hoy comparten Tuxpan y Cuba.
El actual Cronista de la Ciudad, Salvador Hernández García, señaló en sus documentos que el 29 de agosto de 1975, en Jalapa se inició el procedimiento expropiatorio por causa de utilidad pública, respecto de una fracción de terrero de cuatro mil 208 metros cuadrados, incluyendo construcciones, ubicado en la congregación de Santiago de la Peña, municipio de Tuxpan, Veracruz, propiedad de la llamada “Compañía Inmobiliaria Tuxpan, S.A.”, con la finalidad de destinarlo al establecimiento de un Centro de la Cultura.
El 19 de noviembre de ese mismo año se dictó un acuerdo, ordenando se agregaran al expediente el informe técnico rendido por el Ingeniero Eugenio Martínez Hernández, poniéndose a la vista de los interesados por cinco días para que expusieran lo que a su derecho conviniera.
Posteriormente, con el certificado de fecha del día 27 de noviembre de 1975, expedido por el jefe del departamento de Impuesto Predial de la Tesorería General del Estado, quedó probado que el bien afectable tenía un valor fiscal del orden de los 134 mil 300 pesos; según el informe técnico de referencia, acreditándose la determinación del bien afectable como ubicado en el poblado de Santiago de la Peña, con superficie de cuatro mil 208 metros cuadrados.
Y así, Tuxpan tiene más historia de la que creemos, desde Tabuco, Cuba, la llegada de los extranjeros, el trazado de una autopista que se planeó por ahí de 1920 y que se acaba de concretar como corredor.
No te sigas perdiendo la historia de Tuxpan y visita su museo. Ya fue restaurado, ahora rescatemos su vida, visitándolo con la familia y hablando a los visitantes sobre esta joya del Puerto de Tuxpan.