-La Deuda
Por Julio César Vega Olivares
(El oro es el dinero de los reyes, la plata el de los caballeros, el trueque es el dinero de los campesinos, pero la deuda es el dinero de los esclavos"). Edmund Burke
El endeudamiento pasó de ser un síntoma a una enfermedad; dependiendo, lo cierto es que la mayoría de las economías del mundo están endeudadas, y que la deuda es un síntoma para algunas economías y para otras una enfermedad, hablando de los países desarrollados y los subdesarrollados.
El país más endeudado del mundo son los Estados Unidos; ellos culpan a la factura petrolera, pero es claro que esto no lo es, si bien es una parte del problema, porque el petróleo es una inversión, genera producción y también bienestar, pero las guerras, los gastos militares, representan costos que tardan en recuperarse, además del daño físico y moral, y todo esto parece más bien una transferencia de recursos de los contribuyentes a un buen número de grandes corporaciones, que son las que finalmente se benefician, pues con estos recursos se pagan las guerras y luego llegan a reconstruir, a cobrar y a hacer negocios. Es cierto, pagan impuestos, pero en esa vuelta, se llevan una buena tajada.
Una forma de evaluar una deuda nacional es relacionándola como porcentaje del PIB de un país; el mayor PIB (GDP en EUA) del mundo como país lo generan los Estados Unidos, así la deuda federal de esta nación representa actualmente 18.5 trillones (millones de millones ) de dólares, el 102 por ciento de su PIB, cantidad que no comprende la deuda estatal, ni local, ni la de sus agencias; cada ciudadano debe por este concepto 57 mil 190 dólares. La deuda total de los Estados Unidos se obtiene sumando a la cifra anterior, la deuda privada, la de los estados y condados, y la denominada “Agency Debt”, cuya suma total, que sería la deuda total norteamericana según el “reloj de la deuda”, asciende a la cantidad de 62.2 trillones de dólares, algo así como el 80 por ciento del PIB mundial.
Además, la “tierra de las oportunidades”, el líder del mundo libre, tiene a la fecha 43 millones de pobres, mantiene 48.8 millones de jubilados, y 21.22 millones de veteranos, las pensiones federales que incluyen civiles, militares retirados y veteranos, importan 256 mil 951 millones de dólares, y además mantiene a 16 millones de desempleados; los intereses de su deuda, sólo la del Gobierno federal, importan 250 mil 916 millones de dólares, y la parte de esa deuda en manos de extranjeros suma seis trillones de dólares.
Podríamos decir que el Estado norteamericano es un Estado fallido, con esas cifras, pero parece que no; cuando menos de momento, porque también a Estados Unidos le deben dinero y mucho, ellos ponen el dinero y también los intereses, su sistema se sostiene mediante la administración del mundo; además, ¿quién le podría declarar ya no la guerra, sino un simple bloqueo a este país? Así, para los norteamericanos, la deuda es un síntoma, pero para el mundo subdesarrollado, una enfermedad, y grave.
Es en el mundo subdesarrollado, donde las deudas acaban con las economías, pues nosotros no podemos imprimir pesos al por mayor para pagar las deudas, como los Estados Unidos, que simplemente imprime dólares; nosotros, a nuestros pesos tenemos que respaldarlos con dólares, y como se ha abusado de esto, ahora la devaluación está encima nuestro, reduciendo nuestro nivel de vida. Por ello, lo que debemos hacer es no endeudarnos más, pues hemos llegado al punto de hacerlo sólo para el pago de los intereses, y eso simplemente abona a seguir manteniendo la perversa espiral de la deuda.
Sólo el pago del servicio anual de la deuda mexicana importa 370 mil 249 millones de pesos; esto equivale más o menos a dejar de construir dos refinerías, de buen tamaño, al año, o con eso se podrían pagar casi todas las aportaciones de seguridad social correspondientes a las jubilaciones anuales, que suman 393 mil 324 millones de pesos, es decir, la deuda se come las jubilaciones.
Y para poder pagar, tenemos que crecer y generar empleo, de ahí la importancia de la participación del Estado para incentivar y dirigir el desarrollo económico, y así mismo la importancia de lo expresado por el señor Presidente Enrique Peña Nieto, en relación a la creación de zonas económicas y la dinamización del mercado interno, asunto tan esperado, y la construcción de cuando menos dos refinerías, que detendría la salida de divisas, por compra de gasolinas y petrolíferos, y distribuiría el ingreso mediante el crecimiento de PEMEX. Pues, de momento, esas parecen ser las propuestas más viables para el país, pero el tiempo está encima y la crisis amenaza con desbordarse aún más.