-Malthus, demografía…. y gurría
Por JULIO CÉSAR VEGA OLIVARES
Thomas Malthus se hizo famoso por haber enunciado una teoría demográfica, en la cual encuentra una relación entre el crecimiento de la población y el de los recursos para la sobrevivencia, y concluye que la población crece en progresión geométrica, y los recursos en progresión aritmética, es decir, que la población crece mas rápido que los recursos disponibles.
De hecho los países más desarrollados del mundo, donde su población mantiene altos niveles de bienestar, tienen tasas de crecimiento de su población muy baja o negativa; China y la india son los ejemplos más claros de lo que sucede sin un control estricto de la población, pues el crecimiento desmedido arroja a millones de personas a la pobreza o la indigencia, o como ahora eufemísticamente se llama, la “precariedad”. China y la India mantienen ahora un control sobre su población, pero aun así, ésta sigue creciendo: China pasó de mil 337 millones de habitantes en 2010 a mil 364 millones de habitantes en 2014, con una tasa de natalidad de 0.49 por ciento el año anterior; la India pasó de mil 205 millones en 2010, a mil 269 millones en 2014, una tasa de natalidad de 1.34 por ciento en 2014; en México pasamos de 117 millones 886 mil habitantes en el 2010 a 124 millones 890 mil, y con una tasa de natalidad de 1.1 por ciento en 2014.
Los países más cultos son los que menores tasas de crecimiento poblacional tienen, sobre todos los europeos, con tasas inferiores al uno por ciento, incluso negativas. Así, en el año 2014, Alemania tuvo una tasa negativa, con -0.21 por ciento; Francia 0.5 por ciento y España 0.57 por ciento; en América, Estados Unidos mantuvo una tasa en 2014 del 0.99 por ciento; México ha mantenido tasas positivas, desde 1961,con 3.26 por ciento; en 1980, 2.38 por ciento; en 1990, 2.08 por ciento; en 2000, 1.52 por ciento y en 2014, 1.1 por ciento. Su población ha pasado de 70 millones en 1980 a 123 millones en 2014; parece no ser poco, comparado con el escaso crecimiento económico nacional.
Un informe de la OCDE sobre los sistemas de pensiones en México, que dice analizar en profundidad el sistema de pensiones mexicano en el marco de las mejores prácticas de la OCDE, presenta diversas propuestas para “mejorarlo y garantizar su funcionamiento en el largo plazo”. Pero este informe es un verdadero torpedo a la línea de flotación del sistema de pensiones en México, cuando se culpa a la estructura poblacional y a su crecimiento. Lo que revela un atentado en contra de los derechos laborales de los trabajadores garantizados por la Constitución, pero, ¿quién le pidió el informe de marras?, en el cual sus propuestas sólo benefician a las AFORES, con estas disposiciones que pretenden legitimar en México un fraude para los futuros jubilados.
Recordemos que quien fuera Secretario del Trabajo y de Gobernación, Carlos Abascal Carranza, quien se decía muy religioso y humanitario, y fue Vicepresidente del Instituto Mexicano de Doctrina Social Cristiana, después de su fallecimiento diversas organizaciones católicas solicitaron en 2009 a la Arquidiócesis de México la apertura del proceso de canonización del ex secretario Abascal, considerando sus virtudes y su plena disposición a participar en la política, sin renunciar a su postura e ideales católicos; nada más faltaba que las AFORES ahora pidieran el Nobel de la Paz para José Ángel Gurría, pues este virtuoso y humanitario Secretario de Gobernación, cuando se le demandó que cumpliera con el Artículo 123, en lo relativo a salarios, dijo que no se podía, porque teníamos un convenio con la OIT, para poder elevar los salarios de acuerdo a la productividad, y que estos convenios eran ordenamiento supremo por encima de la Constitución, por ser convenios internacionales, aunque baste leer la Carta Magna para desvirtuar estas aseveraciones, que condenan a la pobreza a los trabajadores. Ahora falta que lo expresado por la OCDE se considere ordenamiento supremo para México y se le dé trámite, sin mayor asunto.
Este estudio dice varias cosas, basado en la consideración central de que la longevidad es un riesgo (para las AFORES, desde luego), así como la posible caída de las tasas en los mercados de renta variable, y anuncian que con este sistema, solamente se podrá pagar como la cuarta parte de la percepción salarial como pensión jubilatoria, nunca el salario completo.
Proponen en lo que interesa: 1.- Elevar las tasas de contribución, reducir la aportación compartida del Gobierno en los empleados de este sector, de 25 a 10 salarios mínimos; 2.- Incrementar la edad efectiva de retiro y relacionar la edad de jubilación obligatoria con la esperanza de vida; 3.- Restringir los esquemas de retiro anticipado y aumentar el periodo de cotización para obtener una pensión completa, y 4.- La pro-rata inter-pensiones entre las de BD y de CD.
Es claro, como ellos señalan, que “se anticipa una caída significativa en los beneficios pensionarios, una vez concluido el periodo de transición del viejo sistema denominado de Beneficios Definidos(BD), al nuevo sistema (AFORES) de Contribución Definida (CD), lo que puede llevar al desprestigio del sistema de pensiones de cuentas individuales” (así está el asunto) y pretenden armonizar todos los sistemas de pensiones, los del Gobierno y los de las AFORES, y proponen un sistema pro-rata en que todos los derechos de los trabajadores hasta la fecha que se pretenda, quedarían garantizados, y a partir del día siguiente, todos los trabajadores acumulen pensiones al sistema AFORES, pero esta modificación al sistema afecta a 26 millones de trabajadores, a quienes con esta ratería denominada pro-rata, se les reducirían sus pensiones entre un 30 y un 70 por ciento. Pero al iniciar su discurso de presentación del Informe, José Ángel Gurría dijo con orgullo: “El sistema de cuentas individuales de contribución definida (AFORES) de los años 90 es un éxito”, pero habla como si fuera su negocio, pues era Secretario de Hacienda en esa época. Contrario a esta opinión, el sistema es un fracaso monumental y como están próximos a pagar y esperan protestas masivas, al comparar las pensiones entre el sistema anterior y el nuevo de las AFORES, se quieren “curar en salud”.