Por NINA SALGUERO
Lo que aconteció con el huracán “Patricia” y su efecto devastador que había sido anunciado como letal, dejó, sí, múltiples daños; los ríos se salieron de madre, muchas cosechas se siniestraron, puentes colapsados, casas destruidas por la furia de los vientos, pero ninguna pérdida de vidas humanas. Existen muchos elementos con los cuales se conforma un milagro, a mi juicio se inicia cuando los ciudadanos escucharan al Ejecutivo federal, quien implementó acciones preventivas y giró instrucciones a cuerpos de rescate e instituciones como SEDENA, SEMAR, Cruz Roja, incluso vista la imagen del huracán “Patricia” desde el espacio, causaba temor a todos cuantos la contemplaban, todos fueron a los albergues.
¿Dónde está el milagro? Los deseos de que no pasara nada grave unieron a la humanidad, no me refiero a alguna religión en especial, sino que primeramente en este orden: 1.- El poder de Dios en principio y la fe del ser humano, los buenos deseos hicieron posible el milagro de anular en mucho la fuerza de un huracán que amenazaba con su furia... Si los buenos deseos lograron eso, ¿por qué no unir fuerzas para modificar un mundo convulso?
15 de septiembre de 1968, Canoa, Puebla. Ramón Calvario, Miguel Flores, Julián González y Jesús Carrillo fueron salvajemente atacados por una turba enfurecida que los masacró por “etiquetarlos como comunistas y de querer alzar la bandera roji-negra en el volcán La Malinche”; los jóvenes eran estudiantes de la Universidad Autónoma de Puebla. A 47 años de distancia de ese hecho que involucró al cura de dicha comunidad y del cual el tiempo lo declara ajeno a la instigación, por lo tanto inocente, del delito imputado. Las personas que les dieron alojamiento fueron perseguidas y el pater familia prácticamente degollado por darle alojamiento a los estudiantes, la madre huyó con sus hijos, que viven esperando justicia.
29 de marzo de 1998, Huejutla, Hidalgo. El rumor sobre el presunto secuestro por parte de dos vendedores de estampitas, acabó por instigar a la población que, enfurecida y con una distorsionada información por la radio y a nivel nacional, proporcionada por J. Zabludosky, provocó que los enfurecidos ciudadanos tomaran acciones que a la fecha laceran. José Santos y Salvador Muñoz, originarios de Tihuatlán, Veracruz, confundidos con delincuentes, fueron privados de su existencia.
Totalmente inocentes de la acusación que se les fincara, la cual giraba en torno al supuesto secuestro de unas niñas, los familiares de éstas sólo pedían que se realizara una investigación y, en caso de ser cierto, se aplicara la justicia, pero los que se erigieron como “paladines de la justicia”, condujeron a los inocentes a una muerte que solamente se conocía a través de la historia y en tiempos de la Revolución mexicana; estos dos jóvenes fueron ahorcados en el kiosco de la ciudad de Huejutla, rebasando en número a los guardianes de la Ley. En este caso, la justicia: “El Alcalde José Luis Fayad agrega que los cinco responsables directos del linchamiento están confesos y serán consignados por los delitos de homicidio calificado, sedición, ultrajes a la autoridad y daños que ascienden a más de cinco millones de pesos” (1).
Ajalpan, Puebla, octubre 19 de 2015. Rey David y José Abraham, universitarios y encuestadores, fueron señalados como robachicos y secuestradores; la Policía Municipal los detuvo para iniciar una investigación, pero una turba entró a la alcaldía, quemando todo a su paso y dejando daños de consideración, sacaron a los jóvenes, los hirieron con arma blanca y, sometidos e incapaces ya de defenderse, fueron rociados con gasolina y quemados; la turba sedienta de “justicia” presenciaba la escena. Al igual que en Huejutla, las autoridades se enfrentaron a la superioridad de la turba enardecida; la prensa de la localidad reportaría los hechos violentos con lujo de detalles (2).
De acuerdo a los sociólogos, se debe a una incapacidad y a falta de voluntad y no se cuenta con una inteligencia policial acorde al nivel donde se dan los hechos.
Para concluir de una forma amable e interesante, los tricolores de fiesta y al frente un personaje apreciado en muchos sectores políticos que han demostrado su adhesión al Diputado Federal con licencia y también Presidente del CDE PRI, Alberto Silva Ramos, en su toma de protesta se presentaría bajo protesta el controvertido Senador Héctor Yunes Landa.
“Hagas lo que hagas, hazlo bien”.
Frase de Abraham Lincoln