Por NINA SALGUERO
Hola, mis dilectos y finos amigos de La Verdad al Chile. La noticia que impacta a una buena parte de ciudadanos mexicanos, es que la Suprema Corte de Justicia de la Nación deliberará por la despenalización de la mariguana o “ashish”, como se le conoce en el Lejano Oriente, de donde procede la planta.
La Organización Mundial de la Salud dio a conocer que la mariguana, o cannabis índica, perjudica el desempeño psicomotor en una amplia variedad de funciones, como la coordinación motora y la atención dividida. También afecta la capacidad de aprender y el proceso de asociación mental.
Por lo delicado y sensible del tema, la discusión sobre legalizar o no la marihuana, se pospone una semana más, hasta el próximo miércoles 4 de noviembre, ya que los partidos políticos tienen propuestas al respecto; los primeros en proponer su despenalización fueron el PAN y PRD. En el año de 2012 se contempló la posibilidad de permitir hasta cinco plantas de marihuana para uso personal.
La SCJN, en la voz del Ministro Zaldívar Lelo de Larrea, tocó el tema respecto a su consumo para fines lúdicos. Como toda droga, incluyendo al alcohol y al tabaco, produce efectos nocivos; en el caso del tabaco, su efecto nocivo quizá no se note de inmediato, pero el humo de la mariguana, aun cuando la persona no la fume, se coloca bajo su influjo, aunque éste sea leve. Si bien su legalización reduciría la problemática del tráfico de la misma y su aprobación para fines medicinales sería hasta humanitaria, no deja de tener riesgos para la sociedad, donde vemos infinidad de Asociaciones de Narcóticos Anónimos que han sufrido un menoscabo en la calidad de su vida por consumir mariguana; aún no sabemos a ciencia cierta si el consumo lúdico o personal de esta droga será beneficioso para la juventud, en la que ha permeado el consumo de la misma en jóvenes de entre 12 y 19 años, aunque se sabe que el consumo aumenta cada vez más en personas de la tercera edad, época de la vida en que se padece otra enfermedad del alma: “ la soledad”. Puede usted seguir el curso del tema “clicando” en la página de la SCJN Amparo237/2014 página 10 No. 4.
Son cada vez más los países que legalizan el consumo de la cannabis, quizá como una forma de disminuir el comercio ilegal; al igual que todas las drogas, la mariguana produce efectos singulares en cada persona, pues cada organismo reacciona diferente, ya que a algunos consumidores les hace pensar con mayor claridad, mientras que en otros hace nacer su lado oscuro.
En su última declaración, en el mes de marzo, Raúl Martín del Campo expresó lo siguiente: “Se está incrementando la marihuana en nuestro país como droga de impacto; si cada vez estamos recibiendo más pacientes en los centros de atención y tratamiento por consumo de marihuana, y ya de manera anecdótica les puedo compartir que sí tenemos un problema con nuestros adolescentes, porque está disminuyendo su percepción del riesgo de la marihuana”.
La historia refiere que los ricos hacendados de siglos pasados hacían uso de esta yerba no propiamente como una droga, sino precisamente para usos lúdicos; su consumo no era mal visto, pues el acceso a ella no estaba al alcance de la gente de bajos recursos, pero durante la Revolución reducía el “stress” de la tropa y se sabe que aunada al consumo de la damiana, que estimulaba el deseo sexual, más la elevación que producía la cannabis, hacían de los revolucionarios “verdaderas bestias sexuales”, tal y como lo refirió doña Eliodora X, a la cual su abuela le platicó haber sido víctima de “los efectos de la Revolución”.
Uno de los consumidores de cannabis fue el Presidente de la República General Victoriano Huerta, cuyo alcoholismo y adicción a la mariguana fueron inspiración para adecuar la letra a la música de la popular canción “La cucaracha”, que a la letra dice: “La cucaracha, la cucaracha, ya no puede caminar, porque le falta, porque no tiene, mariguana que fumar”.
La cannabis índica tiene usos medicinales, pues coadyuva en enfermedades como la epilepsia, cáncer, diabetes, reumas y sería de gran interés para la sociedad el analizar su uso; el hecho de que se legisle y apruebe no significa que quien cometa un delito bajo sus influjos, no vaya a ser castigado.
Sin duda, un tema interesante, pero cada quien es responsable de su propia vida, su derecho humano, aun cuando existan contraindicaciones; el tema es abundante, controvertido y la próxima semana sabremos sobre esos dos votos indecisos, si serán a favor o en contra.
En otro orden de ideas, algunos ciudadanos han propuesto que sea en la calle Arista en donde se coloque la Plaza del Día de Muertos, pues siendo una rúa muy amplia, despejaría el Centro de la ciudad.
Bueno, pues les dejo pensando y reflexionado sobre este chile sumamente picoso.