14 de Julio de 2026

Los cuidados paliativos

 

  • El apoyo psicológico y tanatológico al cuidador primario es indispensable para evitar el colapso del entorno familiar del paciente.

Redacción

Ciudad De México

Los cuidados paliativos representan una especialidad médica fundamental para garantizar la calidad de vida de pacientes que enfrentan enfermedades graves o terminales, un área que requiere mayor atención y difusión en el sistema de salud. La doctora Arizbe Rivera Ordóñez, especialista en medicina del dolor del Centro Médico Dalinde, explica que el objetivo central de este tratamiento no es únicamente la atención clínica, sino asegurar el mayor confort posible para el paciente y su entorno cercano durante el proceso de la enfermedad.

La importancia de los cuidados paliativos radica en su enfoque multidisciplinario, que abarca desde el diagnóstico hasta el final de la vida. Esta atención no se limita a las enfermedades oncológicas, sino que incluye padecimientos como insuficiencia renal avanzada, insuficiencia cardíaca severa, afectaciones neuromusculares, VIH y enfermedad pulmonar obstructiva.

Asimismo, destaca que el apoyo debe otorgarse desde el momento del diagnóstico, durante todo el tratamiento y hasta el final de la vida, abarcando tanto al enfermo como a sus familiares.

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Un aspecto esencial de esta especialidad es la atención al cuidador primario, la persona encargada de acompañar al paciente de manera constante. La doctora Rivera Ordóñez advierte sobre el riesgo de desgaste físico y emocional que enfrentan estos familiares, quienes a menudo descuidan su propia salud al priorizar la atención del enfermo.

Por ello, la intervención debe incluir apoyo psicológico, tanatológico y espiritual, permitiendo que tanto el paciente como su círculo cercano atraviesen el proceso con mayor protección y herramientas emocionales.

La experta advierte que, si el sistema de salud o el entorno no detectan a tiempo el desgaste del cuidador primario, la situación puede derivar en un escenario crítico donde una persona enferma termine al cuidado de otra.

El tratamiento busca mitigar síntomas físicos severos como el dolor, náuseas, dificultad para respirar y crisis convulsivas, además de fomentar espacios de esparcimiento para el cuidador. La especialista enfatiza que el acompañamiento debe ser multidisciplinario, involucrando áreas como el trabajo social para resolver dificultades logísticas o económicas que puedan surgir durante el tratamiento.

A pesar de su relevancia, existe una brecha significativa en el acceso a estos servicios en México. La doctora señala que, aunque la especialidad no es nueva, falta capacitación en los médicos de primer contacto, especialmente en zonas rurales donde los recursos son limitados.

Asimismo, la dificultad para acceder a medicamentos potentes, como los fármacos opioides necesarios para el control del dolor, representa un obstáculo crítico para garantizar una atención digna.

Lamentablemente, tanto en el país como a nivel global, el número de profesionales de la salud debidamente preparados para ofrecer este tipo de asistencia sigue siendo insuficiente. Rivera Ordóñez aclara que esta responsabilidad no debe recaer exclusivamente en los especialistas, sino que es indispensable formar a médicos desde el primer nivel de atención para ampliar la cobertura.

La especialista subraya que los cuidados paliativos no deben asociarse erróneamente con la ausencia de alternativas terapéuticas. Por el contrario, en muchos casos, estos cuidados permiten que pacientes con enfermedades crónicas logren remisiones o mantengan una estabilidad que les permite realizar actividades básicas con mayor confort. La meta es cambiar la percepción sobre esta etapa, entendiendo que siempre existen acciones posibles para mejorar el bienestar diario, bajo la premisa de que en esta área médica siempre hay algo que hacer cada día.

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